Berlín. La canciller alemana, Angela Merkel, dijo que los alemanes fallaron por mucho tiempo en captar cómo la inmigración cambiaba su país y tendrían que acostumbrarse al panorama de más mezquitas en sus ciudades, de acuerdo a un periódico.

Alemania, hogar de al menos 4 millones de musulmanes, ha estado dividida en las últimas semanas por un debate sobre la integración desatado por las declaraciones de un empleado del Banco Central sobre los inmigrantes musulmanes.

"Nuestro país llevará a cabo cambios, y la integración también es una tarea para que la sociedad acepte a los inmigrantes", dijo Merkel a la publicación Frankfurter Allgemeine Zeitung.

"Por años nos hemos engañado a nosotros mismos sobre esto. Las mezquitas, por ejemplo, serán una parte más prominente de nuestras ciudades de lo que eran anteriormente", agregó.

La polémica desatada por Thilo Sarrazin del Bundesbank, quien argumentó que los inmigrantes turcos y árabes estaban fallando en integrarse y hundiendo a Alemania con una tasa de natalidad mucho más alta, es una de las disputas recientes respecto a religión e integración.

Suiza provocó la indignación mundial el año pasado cuando votó imponer un veto a la construcción de minaretes.

Recientemente, Estados Unidos también vivió un brote de disputas religiosas por los planes de construir un centro cultural islámico cerca del lugar donde se encontraban las Torres Gemelas del World Trade Center, destruidas por los ataques de extremistas en el 2001.

Esta semana, las relaciones entre Berlín y París se tensaron por un ácido intercambio entre Merkel y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, sobre la expulsión en Francia de inmigrantes gitanos.