México DF. Cientos de personas han huido en la última semana de una ciudad mexicana fronteriza con Estados Unidos luego de que hombres armados quemaron vehículos y comercios, impulsando al gobernador del estado a demandar más tropas y policías de la zona cada vez más fuera de la ley.

Unos 300 residentes de Ciudad Mier se refugiaron en la cercana Ciudad Miguel Aleman, ambas en el estado de Tamaulipas en la frontera con Texas, después de que pistoleros dijeron a los pobladores que tenían que abandonar la zona.

La intimidación se intensificó después de que marines dieron muerte a un importante narcotraficante este viernes en un tiroteo de varias horas en las cercanías de Matamoros, al otro lado de Brownsville, Texas, dijeron residentes.

"Lo que quisiéramos es regresar a nuestras casas", dijo Sara Vega, una residente de Ciudad Mier que acampó en un albergue en Ciudad Miguel Aleman, de acuerdo imágenes de televisión obtenidas.

"Quisiera yo que se componga todo, que pongan más refuerzos, que haya más vigilancia", agregó.

Imágenes de televisión difundidas este jueves, de la ciudad de cerca de 6 mil habitantes, mostraron vehículos quemados bloqueando carreteras y tiendas que habían sido destrozadas y abandonadas.

El presidente Felipe Calderón lanzó hace cuatro años operativos conjuntos de policías y militares para combatir a los cárteles de la droga. Sin embargo, más de 31 mil personas han muerto desde entonces es una espiral creciente de violencia vinculada al narcotráfico.

El estado de Tamaulipas se ha visto golpeado este año por la pugna entre la temida banda de los Zetas y el cártel del Golfo. Su batalla se ha intensificado desde que las tropas del gobierno mataron el 5 de noviembre al líder del cártel del Golfo, Ezequiel "Tony Tormenta" Cárdenas.

Desde su muerte, los bloqueos de carreteras y los tiroteos se han intensificado a través de Matamoros, así como en las cercanías de Reynosa y Monterrey, la ciudad más rica de México.

Calderón insiste en que la espiral de violencia es una señal de que el Gobierno está ganando la batalla contra las pandillas.

El gobernador de Tamaulipas dijo que las autoridades locales carecen de los recursos para hacer frente a los pistoleros fuertemente armados y que se requiere una gran presencia constante del Ejército o de la Infantería de Marina o la policía federal.