Pese a lo que asustan las noticias sobre la narcoviolencia, en México es mucho más probable morir de diabetes que asesinado: la enfermedad mata a 70.000 personas al año.

El problema es pesado. La dolencia se debe en gran medida al consumo excesivo de carbohidratos y grasas provenientes de alimentos procesados. Uno de cada tres mexicanos es obeso, el 33% de la población, por encima de los ciudadanos estadounidenses, cuyo índice de obesidad es de 32%. Y al sumar los obesos y los que tienen sobrepeso se llega al 70% de la población. Todos ellos podrían llegar a ser diabéticos.

El gobierno mexicano decidió reducir el consumo de las malas calorías entre los mexicanos y en julio pasado impuso restricciones a la publicidad de alimentos en cine y televisión. La norma establece que en las películas para niños y horarios televisivos para menores “sólo se podrán publicitar aquellos productos que cumplan con criterios nutrimentales”.

Según estimaciones de la industria publicitaria tendrán que dejar de emitirse en televisión más de 10.000 anuncios, alrededor del 40% de la pauta publicitaria anual.