Acapulco. Impulsar y mantener negocios en Guerrero es una actividad que en el último trienio se ha complicado con el incremento de la violencia, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Mientras que en 2012 se reportaron mil 25 robos con violencia contra negocios, en 2014 se contabilizaron mil 127. De igual forma, mientras que hace dos años ocurrieron 11 robos con violencia a instituciones bancarias, dos años después se registraron 25.

En su edición de ayer, este diario publicó que diversas cámaras empresariales advirtieron a los gobiernos federal y estatal sobre el deterioro que está sufriendo la actividad económica en Guerrero a consecuencia de la violencia desatada a partir de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, el 26 y 27 de septiembre pasados.

La violencia en las carreteras es uno de los delitos que más se ha incrementado en los últimos tres años. Así, mientras que en 2012 hubo 37 robos con violencia a camiones de carga, la cifra se elevó a 43 atracos en 2014.

Laura Caballero, quien preside la Asociación de Comerciantes Establecidos en la costera Miguel Alemán de Acapulco, explicó que, durante los primeros meses de protestas, las pérdidas económicas sumaban hasta 100 millones de pesos cada día en todo el territorio estatal.

En el mismo tenor se quejó el dirigente de la Coparmex Acapulco, Jacko Badillo, en el sentido de que el municipio más importante de un estado que vive del turismo se ha visto seriamente afectado por todas las manifestaciones violentas y los bloqueos a la Autopista del Sol, lo cual provoca que mucha gente decida no visitar Guerrero.

El dirigente empresarial señaló que el turismo genera 70% de los ingresos de Guerrero y al afectarse los tres destinos turísticos —Acapulco, Ixtapa-Zihuatanejo y Taxco—, los ingresos se van a la baja, afectando directamente a los 81 municipios de Guerrero.

“En el caso de Acapulco todos estos hechos, más el bloqueo a los supermercados, a los centros comerciales, el robo de autobuses, el robo de mercancías, ha traído pérdidas por un monto aproximado de unos 500 millones de pesos”, indicó el dirigente empresarial.

Señaló que la toma del Aeropuerto Internacional de Acapulco tuvo una grave afectación. “Imagínate que vienes llegando a Acapulco y te encuentras con un grupo de encapuchados, armados con palos; eso espanta a cualquiera, principalmente a los turistas extranjeros”.

Mencionó que los socios de Coparmex han tenido que realizar varias acciones para poder salir adelante ante la fuerte baja de ingresos que están enfrentando, muchos han tenido que reducir su nomina, bajar costos de operación, o endeudarse para no cerrar el negocio.

La ayuda se retrasa

Jacko Badillo indicó que si bien llegó ayuda del gobierno federal para unos 550 pequeños, medianos y microempresarios, tuvieron algunos problemas técnicos y hay un retraso de 15 días en la entrega de recursos por parte del gobierno federal.

Precisó que también hay otro grupo de personas, unas 600, que no alcanzaron a entregar sus documentos a tiempo y quedaron fuera del programa de apoyos, y se está buscando la manera de que sean tomados en cuenta, “pues la verdad, la mayoría de ellos necesitan ese apoyo para salir adelante”.

Informó que muchos comerciantes y personas físicas con actividad empresarial se han acercado a la Coparmex para solicitar asesoría y poder resolver sus problemas de falta de liquidez e intentar salir de sus deudas, para que su negocio no se vaya a la quiebra.

Acerca de las afectaciones al ramo de la hotelería, el empresario dijo que hasta el momento no se han podido cuantificar las pérdidas, pero en noviembre y diciembre fueron muy malos los resultados, pues los cálculos que se tenían de la llegada de turistas no se cumplieron.

Lo anterior provocó que los hoteles o los restaurantes no contrataran personal de la banca, de los sindicatos, como sucedía en años anteriores.

“Hubo hoteles que trabajaron con 50% del personal con el que operan de manera normal”, explicó y “ hubo muchas cancelaciones y no llegamos al 100% de la ocupación hotelera los últimos días de diciembre.

También esto trajo como consecuencia que el pago a proveedores fluyera de manera muy lenta; hay deudas y pérdidas millonarias, pues mucha gente, ante el temor de los bloqueos en la Autopista del Sol o de algún hecho violento, pues de plano no vino a Acapulco, lo cual afectó de manera importante la llegada de ingresos por turismo a Guerrero”.

Del papel de las autoridades ante los hechos de violencia, el presidente de la Coparmex respondió que “sí, hemos hablado con el gobernador Rogelio Ortega y le hemos pedido que restablezca el Estado de derecho, que haya garantías para que todos podamos trabajar; le pedimos que aplique la ley y así podamos trabajar en lo que nos corresponde y sacar adelante a nuestra ciudad y a nuestro estado”, estableció Badillo.


Marchan familiares de detenidos

Familiares y amigos de los policías detenidos acusados de proteger a los Guerreros Unidos marcharon este sábado en Iguala para pedir su libertad. Unas 400 personas recorrieron las principales calles de la ciudad.

Los manifestantes exigieron que los directivos de la Normal Rural de Ayotzinapa expliquen quién mandó a los normalistas a Iguala y a qué fueron enviados. También piden que las autoridades investiguen al director y a los dirigentes estudiantiles para que se pueda saber qué hacían los normalistas en Iguala el 26 de septiembre pasado.

Piden investigar por qué sólo enviaron a estudiantes de nuevo ingreso, y unos cuatro o cinco normalistas de grados superiores, lo que da la idea de que a los nuevos los usaron como carne de cañón.

Familiares de los detenidos denuncian que han sido hostigados por personal de la PGR y acusan que a sus familiares los obligaron a firmar declaraciones prefabricadas.

En la marcha, un niño portaba una pancarta: “ Mi papa es policía y no es delincuente”, entre otras.