Excelsior.com.mx. En un operativo federal, encabezado por la PGR y la Sedena, fueron rescatadas 596 personas que eran explotadas y sufrían maltratos físicos en el albergue La Gran Familia, en Zamora, Michoacán, que operaba desde 1947.

Jesús Murillo Karam, procurador General de la República, y el gobernador Salvador Jara encabezaron una conferencia de prensa en la que dieron a conocer las detenciones de Rosa del Carmen Verduzco y ocho personas más.

Se detalló que de las 596 víctimas liberadas hay seis bebés de entre dos meses y dos años, 174 niñas de entre tres y 17 años, 278 niños del mismo rango de edad y 138 adultos de entre 18 y 40 años.

“En el cateo encontramos decenas de niños en condiciones lamentables (...) déjenme decirles que había ratas, chinches, pulgas”, afirmó Murillo Karam.

El mandatario michoacano expuso que solicitó la intervención de las autoridades federales, después de ser informado de las denuncias de hace más de un año contra el albergue también conocido como “Mamá Rosa”.

Tomás Zerón de Lucio, director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), explicó que el operativo se derivó de al menos 50 denuncias contra los administradores de esa casa hogar, principalmente de la señora Rosa del Carmen Verduzco, por privación ilegal de la libertad.

“Los bebés que nacían en la casa hogar eran registrados como hijos de la fundadora, sin permitir que los padres biológicos pudieran llevar alguna tutela”, dijo.


PGR rescata a 458 niños de internado. Rosa del Carmen Verduzco, conocida como Mamá Rosa, encargada del albergue por más de 40 años, fue detenida.

Un total de 596 personas, entre menores de edad y adultos, que vivían en condiciones insalubres y de explotación fueron rescatadas del albergue La Gran Familia, ubicado en Zamora, Michoacán, con un operativo encabezado por la Procuraduría General de la República (PGR) y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Del lugar fueron rescatados 174 niñas de entre tres y 17 años de edad, así como 278 niños del mismo rango de edad; también fueron recuperados 138 mayores de edad de entre 18 y 40 años y seis bebés de entre dos meses y dos años.

Por estos hechos fue detenida la responsable de la casa hogar identificada como Rosa del Carmen Verduzco Verduzco, quien operaba desde más de 40 años, junto con otras ocho personas.

Los detalles del rescate fueron dados a conocer anoche en una conferencia encabezada por el titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, y el gobernador de Michoacán, Salvador Jara Guerrero.

También estuvieron presentes el director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), Tomás Zerón de Lucio, y el titular de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), Rodrigo Archundia.

Murillo Karam explicó que las investigaciones para el rescate de los menores se realizaron a partir de la denuncia de cinco padres de familia, a quienes se les negó la devolución de sus hijos, con lo que se obtuvo una orden para catear el lugar.

“En el cateo encontramos decenas de niños en condiciones verdaderamente lamentables, y que había mucho más denuncias de las que se plantearon en el origen de los cinco padres.

“Una vez que se dio fe ministerial de las condiciones en las que se encontraba el lugar, inmediatamente se tuvo que actuar para empezar a eliminar las plagas, déjenme decirles que había ratas, chinches, pulgas, para poder dejar el lugar en condiciones es muy difícil de repente mover a 500 niños”, explicó el procurador Murillo Karam.

El gobernador de la entidad, Jara Guerrero, explicó que al llegar a su cargo tuvo conocimiento de las denuncias en contra de Rosa del Carmen Verduzco, conocida como Mamá Rosa, por lo que solicitó la intervención de las autoridades federales.

“Tuvimos la preocupación de un grupo de rotarias que habían intentado ingresar a este albergue o casa hogar y que no les había sido permitido, y por el otro de la Comisión de Género del Congreso estatal.

“Lo que hice fue enterarme de cómo iba la investigación y solicitar a la Procuraduría que acelerara el proceso y que si era necesario el cateo, pues que lo hicieran dado que las denuncias tenían más de un año que se habían presentado”, narró Jara Guerrero.

Los niños y niñas rescatados vivían entre ratas, chinches, pulgas

Operativo y detenciones. El director en jefe de la AIC, Zerón de Lucio, informó que en atención a las denuncias y tras la obtención de una orden de cateo, por parte de un juez federal, se organizó el operativo, con el apoyo de la Policía Federal y del Ejército Mexicano.

“Incursionaron a la casa hogar La Gran Familia, ubicada en calzada Zamora-Jacona, en Zamora, Michoacán, el operativo se deriva de al menos 50 denuncias en contra de los administradores, principalmente de Rosa del Carmen Verduzco Verduzco, por privación ilegal de la libertad.

“La casa hogar La Gran Familia funciona desde hace más de 40 años y está constituida por un internado que alberga aproximadamente a 600 personas, desde recién nacidos hasta personas arriba de 40 años de edad”, explicó Zerón de Lucio.

El funcionario agregó que durante las investigaciones se recabaron diversas declaraciones de testigos y víctimas que tuvieron relación con el albergue.

Indicó que con esos testimonios se conocieron las condiciones de abuso y maltrato a los que eran sometidas las personas privadas de su libertad por parte de Verduzco Verduzco.

“Destaca el ser obligados a pedir dinero en casas y calles, ser alimentados con comida en mal estado, dormir en el suelo entre plagas, tener abusos sexuales y la prohibición de poder abandonar las instalaciones.

“Los bebés que llegaban a nacer dentro de la casa hogar eran registrados como hijos de la fundadora sin permitir que los padres biológicos pudieran llevar alguna tutela o decisión sobre los menores, argumentando que los dejaría ir al cumplir la mayoría de edad”, narró el director en jefe de la AIC.

El titular de la SEIDO, Rodrigo Archundia, confirmó que, junto con Verduzco, están rindiendo su declaración otras ocho personas que presuntamente están implicadas en la administración del lugar y en las conductas de abuso y explotación de los detenidos.

“La situación legal de Verduzco Verduzco y de las ocho personas que se encontraban laborando para ella, se encuentran rindiendo su declaración ministerial para que en las próximas horas se defina su situación jurídica”, explicó el funcionario.

Mandaban a menores para “corregirlos”. Elementos de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), en coordinación con corporaciones federales y estatales realizaron un operativo en el albergue La Gran Familia.

El lugar era mejor conocido también como la Casa de Mamá Rosa, en referencia a Rosa del Carmen Verduzco Verduzco, quien dirigía este albergue donde habitaban niños, adolescentes y adultos.

A las 11:00 horas, los uniformados arribaron al inmueble.

Desde hace varios años se rumoraba sobre presuntos abusos en contra de los menores en el interior de la estancia; sin embargo, no se había actuado, a pesar de la denuncias.

Este lugar operaba desde 1947, y se rumoraba entre la población que ahí eran llevados los niños con problemas de conducta. Presuntamente el DIF recomendaba a los papás de internar a los menores para “corregirlos”.

Por años se acusó a Rosa del Carmen Verduzco de solicitar hasta 500.000 pesos (US$38.503) para regresar a los menores de edad a sus padres, quienes sólo podían verlos una vez cada cuatro meses bajo supervisión del personal del albergue.

También se dijo que Mamá Rosa hacía firmar a los papás documentos donde le transferían la custodia de los pequeños, con el fin de encargarse de ellos; sin embargo, los progenitores tenían que hacerse cargo de los gastos de su hijo mientras permaneciera en el albergue.

La Comisión Estatal de Derechos Humanos ya había denunciado la situación en el albergue, dirigido por Rosa del Carmen Verduzco, conocida también como La Jefa.

“Los golpeaban con el pie en la cabeza”. María Ampudia, preside la ONG Quién habla por Mí, presenció el trato que elementos policiacos brindaron a los menores durante el operativo en el albergue de La Gran Familia.

Ampudia fue abordada por la prensa al salir del albergue y al ser cuestionada por la salud de Mamá Rosaconfirmó que “están bien, muy bien, estuvieron sus médicos, ya la revisaron... está muy bien de salud, no creo que tenga la necesidad de ser trasladada a un hospital, están sus médicos aquí, no tardan en salir, están todos ellos, son cuatro (los médicos)”, respondió.

“En (la Ciudad de) México se habla ya de detenidos y de 500 niños recuperados... 570, estamos muy contentas”, abundó la activista pro defensa de los menores y la familia.

Cuestionada sobre los motivos del cateo policial, la activista confirmó lo dicho por las autoridades federales:

“Se trata de muchas denuncias, porque no se les permitía a los padres ver a sus hijos... finalmente eran arrebatados de sus padres por medio de un notario, entonces, no quiero adelantarme, tampoco quiero dar noticias incorrectas, lo que sí les digo es que todo allá adentro ha salido bien”, sostuvo.

Agregó que el objetivo es lograr que el gobierno federal clausure y no permita nunca más el funcionamiento de La Gran Familia porque, según ella, las personas que vivían ahí se encontraban en condiciones muy adversas.

“Ahorita nos centramos en hacer una limpieza exhaustiva, porque había piojos, cucarachas y ratas entre la comida.”

Ejemplificó que La comida dada por Mamá Rosa y sus auxiliares a los niños estaba caduca, “las agüitas que los niños se pelean eran aguas o tés de botellas desde 2012, verdaderamente no entiendo cómo podían estar así, por ejemplo, hay mucho arroz, hay mucho frijol y todo tiene gorgojos, la comida evidentemente estaba echada a perder.

Ya se les está dando de comer (a los asegurados), están muy contentos porque están comiendo hamburguesas, sándwiches y agüita de jamaica”, aseguró Ampudia, mujer a quien en esta ciudad reconocen como altruista.

Respecto de la presunta explotación infantil y laboral que se le imputa a Rosa Verduzco, la activista dijo no adelantar juicios, “lo único que sé es que los niños cooperaban para mantener limpio... no sé en qué momento esto (el albergue) se convirtió en un muladar; pero (los niños) cooperaban en la limpieza, no me quiero adelantar, no quiero dar una noticia errónea”, expresó.

De lo que sí se dijo segura la activista fue de abuso y maltrato a los infantes, “niños que reportan que eran aventados al suelo y con el pie se les pegaba en la cabeza... hay mucho maltrato infantil, siento decirles esto, no sé en manos de quién estaba el control, pero sí hay maltrato infantil y las niñas están evidentemente enojadas”, comentó, tras asegurar que fue invitada por la PGR para hacerse cargo de los menores rescatados.