Ciudad de México. México y Europa tienen los mismos problemas en materia de cambio climático, ya que ambas regiones podrían observar un aumento en la temperatura global de dos grados centígrados a finales de este siglo, consideró la senadora y presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores de México, Gabriela Cuevas.

En el segundo día de trabajo de la XVIII Reunión de la Comisión Interparlamentaria Mixta México-Unión Europea (UE), que se celebra en la capital mexicana, Cuevas señaló que "es preocupante saber que las últimas tres décadas han sido más calientes que ninguna otra desde 1850".

Este escenario, afirmó, representa una seria amenaza para la vida humana y no humana en todas las regiones del planeta.

"Cada uno de nuestros países podría enfrentar diversos riesgos, por ejemplo, México podría ver sus ecosistemas amenazados por una creciente ocurrencia de incendios forestales, así como sufrir inundaciones constantes en áreas costeras, con las consecuentes pérdidas humanas y materiales", apuntó Cuevas.

Ante ello, se deben seguir impulsando acciones en el marco de la Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (COP) y elaborar proyectos que permitan transitar a economías bajas en carbono, dijo la senadora.

"México y Europa, junto con la comunidad internacional, enfrentan dos grandes retos. Por un lado, procurar la conservación del medio ambiente, la protección de la biodiversidad y la mitigación de los efectos adversos del fenómeno del cambio climático. Por otro lado, impulsar el desarrollo socioeconómico de nuestros países", apuntó.

Cuevas también explicó que México ha avanzado en distintas etapas para reducir la contaminación ambiental al adoptar, desde hace muchos años, cambios de uso de suelo con el fin de sacar a las industrias contaminantes hacia la periferia de la Ciudad México, así como introducir gasolina sin plomo y los convertidores catalíticos.

Finalmente, dijo que hay leyes pendientes en materia de transición energética que no cuentan todavía con los consensos suficientes para avanzar en la modificación de la legislación ambiental y, de esta manera, seguir trabajando por un medio ambiente sano.