Asunción. El obispo católico paraguayo Ismael Rolón, uno de los símbolos de la lucha contra la dictadura del general Alfredo Stroessner, falleció en Asunción a los 96 años a causa de complicaciones en su debilitado estado de salud, informaron este miércoles medios locales.

El religioso es considerado una figura clave en el proceso de caída de la temible dictadura de 35 años de Stroessner debido a su incansable denuncia de los atropellos a los derechos humanos y defensa de la democracia.

Rolón, quien estaba frágil de salud desde inicios de año, falleció la noche de este martes en un sanatorio privado de la capital donde estuvo internado cerca de un mes.

La Secretaría de Comunicación de la Presidencia expresó su pesar por la muerte de Rolón al que calificó como "ejemplo de valor y dignidad" y figura que ganó el respeto de los paraguayos por su "insobornable" defensa de los derechos humanos, en un comunicado.

"Se destacó por su postura firme y decidida frente a los abusos de la dictadura stronista y como Obispo Emérito de Asunción siguió levantando su voz en defensa de los derechos humanos, principalmente de los más carenciados", dijo el documento.

El presidente paraguayo y ex obispo Fernando Lugo entregó a Rolón una réplica de la banda presidencial pocos días después de asumir el cargo en agosto de 2008, como reconocimiento al compromiso social del religioso.

El presidente paraguayo y ex obispo Fernando Lugo entregó a Rolón una réplica de la banda presidencial.

Rolón fue ordenado sacerdote en 1941 y nombrado obispo un cuarto de siglo más tarde. A medida que fue ascendiendo en la jerarquía eclesiástica, fue tomando medidas que distanciaron a las autoridades de la Iglesia del gobierno de Stroessner, quien se declaraba católico.

Durante los años más duros del régimen, Rolón denunció atropellos, apoyó a víctimas de la represión, repudió la expulsión de sacerdotes y el cierre de medios.

El sacerdote suspendió una procesión en honor a la virgen de Caacupé, la celebración religiosa más importante del país que congrega a miles de personas anualmente, en protesta por una fuerte represión a campesinos.

En la última década de la dictadura, el obispo tuvo un rol protagónico en las crecientes denuncias y críticas al régimen. Un año antes de la caída de Stroessner suspendió el tradicional tedeum celebrado al inicio del período presidencial y encabezó una emblemática marcha de silencio contra el Gobierno.

Rolón renunció a su cargo de Arzobispo de Asunción poco después de la caída de la dictadura, debido a que cumplió 75 años. No obstante, continuó presente en vida pública a través de una popular columna de opinión.

"Fue una figura fundamental en el proceso de conquista de las libertades públicas. Supo estar del lado de la justicia y proteger a todos los ciudadanos sin excepción. Los paraguayos debemos eterna gratitud al Monseñor Ismael Rolón", dijo Emilio Camacho, asesor jurídico de la presidencia.