En 2011 las mujeres impulsarán el crecimiento económico mundial y representarán la llamada “ventaja competitiva de las economías”, lo que se traducirá en un aumento de las ventas y en la expansión de los mercados. Estas son las principales conclusiones de un estudio realizado por la consultora internacional Deloitte, que analiza el papel de la mujer en los negocios, y que fue presentado esta tarde en Colombia.

“Las economías deberán aprovechar sus talentos y las empresas deberán entender sus preferencias como consumidores”, dice la investigación y señala además que las mujeres protagonizan o influencian hasta el 80% de las decisiones de compras en el mundo.

Según este informe, en Estados Unidos el número de mujeres con sueldos de seis cifras está creciendo el doble en comparación con los hombres, lo que ratifica “la necesidad de conocer el perfil de las consumidoras”. Y otros datos para tener en cuenta: cerca del 80% de las mujeres manifiesta que los vendedores de inversión no entienden sus necesidades, y el 50% siente lo mismo de los vendedores de productos de la salud y comida.

La consultora internacional The Boston Consulting Group (BCG) estima que en el mundo hay cerca de 2.000 millones de mujeres en el sector laboral, y que en total producen US$79,8 billones anuales. Calcula, además, que en los próximos cinco años sus sueldos crecerán en US$5,2 billones, debido a un aumento anual del 2,2% en el empleo femenino global.

Este informe también explora el rol de las mujeres como generadoras de valor. Según los analistas de Deloitte, las compañías deben potencializar el talento del género femenino teniendo en cuenta que “se avecina una población que envejece y una escasez de mano de obra calificada”. Y agregan: “las políticas e inversiones destinadas a la promoción de las mujeres van a ser fundamentales en una economía global cada vez más dependiente de los activos intangibles de las personas, la marca y la propiedad intelectual”.

Greg Pellegrino, líder global de sector público de Deloitte, se refiere a las mujeres como “tomadoras de decisiones” que juegan un papel fundamental en las economías y que incluso tienen el poder de afectar “la competitividad económica, la salud fiscal y la estabilidad sociopolítica”. Y habla de la necesidad de que los gobiernos lideren iniciativas para cerrar “cualquier brecha” de género. “En última instancia, los países que reúnan talento femenino dentro de sus fronteras van a ser más competitivos”.

Ximena Peña, de la Universidad de los Andes, ha investigado por años la brecha salarial entre hombres y mujeres, y señala cifras tan reveladoras como: las mujeres casadas ganan 17,5% menos que un hombre en la misma condición y las viudas, 7% menos. Si la mujer tiene entre 25 y 35 años su salario será 15% menor, y si trabaja en el sector del entretenimiento, la diferencia llegará al 50%.

En el estudio de Deloitte se escucha también la voz de Melanne Verveer, embajadora en misión especial de Estados Unidos para temas globales de la mujer, quien asegura enfática que “las mujeres no son ciudadanas de segunda clase. En conjunto, no por separado, hombres y mujeres construyen economías pujantes y prósperas”.