El jefe de la ONU, Ban Ki-moon, advirtió que Haití aún lucha contra una epidemia de cólera que ha causado miles de muertos y deterioradas condiciones de vida en los campamentos improvisados, mientras grupos de ayuda se retiran del empobrecido país debido a falta de financiamiento.

En un reporte al Consejo de Seguridad de la ONU, Ban dijo que se registró un aumento en los números de casos de cólera desde que comenzó la temporada de lluvias a principios de marzo, y la Organización Mundial de la Salud había proyectado hasta unos 112.000 durante el 2012.

El brote de cólera afectó a casi 600.000 personas y causó la muerte de más de 7.400 en el país caribeño desde octubre de 2010. Algunos haitianos acusaron a tropas nepalesas de la ONU de ser el origen de la epidemia luego de que sus letrinas contaminaron un río.

"El resurgimiento del brote de cólera es particularmente preocupante dado que organizaciones no gubernamentales que respondieron al comienzo de la epidemia se están retirando debido a una falta de financiamiento", dijo Ban.

"En consecuencia, el apoyo para la transferencia de responsabilidades al Ministerio de Salud, como estaba previsto en la estrategia nacional, ha disminuido, igual que la capacidad para el tratamiento efectivo de casos de cólera", agregó.

El cólera es una infección que causa diarrea severa y puede llevar a un cuadro de deshidratación e incluso la muerte.

Haití aún lucha para recuperarse de la devastación causada por un terremoto de enero de 2010 que mató a unas 300.000 personas y dejó a más de 1,5 millones sin hogar.

Ban dijo que más de 390.000 personas aún viven en campamentos.

"Las condiciones de vida en los campamentos se han deteriorado a medida que los actores humanitarios se retiran progresivamente debido, entre otras razones, a la falta de financiamiento", dijo el secretario general.

"Los haitianos que viven en campamentos donde las condiciones de salubridad son inadecuadas son extremadamente vulnerables a desastres naturales así como a infecciones diarreicas graves y cólera", agregó.

Ban dijo que se prevé que para finales de 2012 más de 230.000 personas desplazadas internamente todavía estén viviendo en campamentos.

El funcionario dijo también que para marzo de 2012, sólo se había gastado la mitad de los 5.500 millones de dólares prometidos por la comunidad internacional en una conferencia de recaudación de 2010.