Bogotá. La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados anunció este jueves su intención de apoyar a Colombia en los proyectos para restituir las tierras a los desplazados e indemnizar a las víctimas del conflicto interno que azota al país desde hace más de cuatro décadas.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), Antonio Guterres, hizo el anunció al término de un encuentro con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, el primero que sostiene el funcionario con el nuevo gobierno.

"Colombia está desarrollando un conjunto de iniciativas que tienen la mayor importancia para la garantía de los derechos de las poblaciones desplazadas y para la solución al problema del desplazamiento", dijo Guterres.

"En particular estamos muy interesados en cooperar en todo lo que es la preparación y después la aplicación práctica de la nueva ley de tierras y de apoyo a víctimas", precisó.

En el Congreso de Colombia cursa un proyecto de ley que busca indemnizar económicamente a las víctimas de la guerrilla izquierdista, los paramilitares de ultraderecha y las Fuerzas Armadas del Estado, además de devolver más de 312.000 hectáreas de tierras a 130.000 familias desplazadas.

Guterres destacó los avances de Colombia para atender a la población desplazada con presupuesto y un conjunto de normas legales que, aseguró, no tiene ningún otro país en el mundo.

De acuerdo con grupos de derechos humanos, el conflicto armado colombiano ha dejado más de cuatro millones de desplazados a nivel interno en las últimas dos décadas, la mayoría de los cuales dejó sus propiedades abandonadas en zonas aptas para la producción agrícola.

Preocupante drama. Colombia registra el peor drama de desplazamiento interno en el hemisferio occidental y uno de los más graves a nivel mundial después de Sudán, de acuerdo con la ONU.

Miles de hectáreas de tierras de campesinos desplazados por los antiguos paramilitares de ultraderecha fueron tituladas a empresas que conformaron líderes de esos grupos armados ilegales y en las que actualmente crecen cultivos de palma africana y maderas, principalmente en el noroeste del país.

Pero las tierras que se propone devolver el Gobierno en la primera fase representan una pequeña parte de las más de seis millones de hectáreas de las que fueron desplazados campesinos, indígenas y comunidades negras en los últimos 30 años, de acuerdo con un estudio privado.

Guterres admitió que el reto que tiene Colombia es enorme frente a los desplazados.

"Una solución es la posibilidad de la gente de regresar voluntariamente a sus áreas de origen y esta ley de apoyo a víctimas y de tierras, es un elemento para esas soluciones, pero hay otros", dijo el alto comisionado de la ONU para los refugiados.

Guterres afirmó que el desplazamiento en Colombia es causado por la guerrilla y otros grupos armados ilegales, aunque advirtió que la actual emergencia ocasionada por las lluvias, que deja más de dos millones de damnificados, contribuirá a aumentar el drama.

El conflicto interno desbordó las fronteras del país sudamericano y en los últimos años miles de colombianos también se vieron forzados a pasar a naciones vecinas como Venezuela, Ecuador y Panamá en calidad de refugiados, de acuerdo con la ONU.