EE.UU. El poderoso grupo de cabildeo estadounidense, la Asociación Nacional del Rifle (conocida como NRA por sus siglas en inglés), dijo el domingo que se opondrá a una prohibición directa de los accesorios "bump stock" como el que usó el atacante de la masacre de Las Vegas para matar a 58 personas.

El dispositivo, que sirve para convertir rifles en armas automáticas, fue usado por el atacante Stephen Paddock, de 64 años, para disparar ráfagas sostenidas contra una multitud.

La NRA, que rara vez ha apoyado las medidas para el control de las armas de fuego en Estados Unidos, sorprendió la semana pasada al expresar su disposición a apoyar una restricción de los "bump stocks".

Este domingo, la organización dijo que estaba abierta a la regulación pero que se oponía a cualquier legislación que prohibiera esos dispositivos.

"Creemos que las prohibiciones no funcionaron nunca, en nada. Lo que hemos dicho ha sido muy claro: que si algo transfiere a un semiautomático para que funcione como un automático completo, entonces debería ser regulado de forma diferente", dijo Chris Cox, principal cabildero (lobbysta) de la NRA, en el programa de televisión "Fox News Sunday".

La policía dijo que Paddock preparó 12 de sus armas con esos accesorios para permitir que los rifles semiautomáticos funcionaran como su fueran ametralladoras completamente automáticas, que están prohibidas en Estados Unidos.

Cox y Wayne LaPierre, presidente ejecutivo de la NRA, acusaron a la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF, por sus siglas en inglés) bajo el mandato del expresidente Barack Obama de allanar el camino para el uso de los "bump stocks" y crear una confusión legal sobre su utilización.

El presidente republicano Donald Trump, cuyo partido controla ambas cámaras del Congreso estadounidense, defendió los derechos a la posesión de armas durante su campaña del 2016 para llegar a la Casa Blanca. La NRA gastó más de 30 millones de dólares en apoyo de su candidatura.

Varios legisladores republicanos sugirieron la semana pasada que estaban abiertos a la legislación para limitar el uso del dispositivo especial, incluyendo a Kevin McCarthy, el segundo republicano más importante en la Cámara de Representantes, quien dijo que tales controles eran una área en la que el Congreso podría actuar.

Pero el líder de la mayoría republicana en la cámara, Steve Scalise, un republicano que casi muere en un ataque de un pistolero este año cuando estaba en una práctica de béisbol, se mostró cauto el domingo sobre una potencial nueva ley.

"Creo que es un poco temprano para que la gente diga que sabe qué hacer para arreglar este problema", dijo en el programa "Meet the Press" de la cadena de televisión NBC.