Londres. La subida del precio de los alimentos, que se encuentra cerca de sus niveles récord tras el salto en el coste de los cereales, está cambiando las dietas de los habitantes sobre todo de países en desarrollo como Kenia, según una encuesta facilitada el miércoles por la ONG Oxfam.

La mayoría de los encuestados en 17 países dijo que su dieta había cambiado en los dos últimos años, y mientras unos culpaban a la subida en el precio de los alimentos, otros citan temores por la salud de los afectados.

"Nuestras dietas están cambiando rápidamente y para demasiadas personas están cambiando para peor", dijo en un comunicado Jeremy Hobbs, director ejecutivo de la ONG internacional.

"Enormes cantidades de personas, sobre todo en los países más pobres del mundo, están reduciendo la cantidad o la calidad de la comida que están tomando por la subida de los precios", añadió.

El índice de precios mundiales de los alimentos que elabora la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) alcanzó sus niveles máximos en febrero, impulsado parcialmente por la subida de los precios de los cereales.

Los precios del trigo han caído ligeramente desde entonces, pero el maíz llegó a un nuevo máximo esta semana.

La encuesta fue elaborada por GlobeScan, mientras que Oxfam realizó entrevistas adicionales con algunas comunidades pobres, que pueden destinar hasta el 80% de sus ingresos en alimentos, para proporcionar pruebas anecdóticas adicionales.

"Me gustaría comer arroz, pero es demasiado caro. El precio de la comida sigue subiendo, como el del arroz y la carne. Me gustaría beber algo de leche, pero no puedo tomarla", dijo Edson James Kamba, un habitante de Malaui.

Oxfam dijo que otros respondieron que o se están saltando comidas o están ingiriendo menos cantidad. Algunos también están tomando productos más baratos, como huevos rotos o defectuosos o comprando partes de un pollo que normalmente no tomarían.

La ONG de asistencia pidió una mayor regulación de los mercados de productos alimentarios y unas reformas a las "erróneas" políticas sobre biocombustibles, la mayoría de los cuales se obtienen de cosechas de azúcar y maíz.

El 22 y 23 de junio hay una reunión de los ministros de Agricultura del G-20 en París. Francia, que preside el grupo, ha pedido una intervención común contra la especulación y una mayor transparencia en los mercados de productos.