Ciudad del Vaticano. Benedicto XVI solicitó hoy a los gobernantes que brinden su solidaridad efectiva a los damnificados del terremoto y la epidemia de cólera en Haití, y que tampoco se olviden de los que en Colombia, Venezuela, Guatemala y Costa Rica se han visto afectados por recientes calamidades naturales.

Ante miles de personas reunidas en la plaza de San Pedro del Vaticano, el Pontífice pronunció el tradicional Mensaje de Navidad, en el que también hizo votos para que se impulse el diálogo entre Nicaragua y Costa Rica y pidió de nuevo paz para Medio Oriente.

"Que la luz de la Navidad resplandezca de nuevo en aquella Tierra donde Jesús ha nacido e inspire a israelíes y palestinos a buscar una convivencia justa y pacífica. Que el anuncio de la llegada de Jesús alivie el dolor y conforte a las comunidades cristianas en Irak y en todo el Medio Oriente, dándoles aliento y esperanza para el futuro", dijo el Papa.

En su discurso "Urbi et Orbi" ("A la ciudad y el mundo"), el líder católico afirmó que el mensaje navideño de paz y esperanza era siempre nuevo, sorprendente y desafiante y que debería impulsar a todos en la lucha pacífica por la justicia.

Desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, el pontífice se dirigió a la multitud reunida en la plaza en 65 idiomas, incluidos los que se hablan en las regiones más conflictivas del mundo.

Pidió que la luz de la Navidad volviera a brillar en la tierra donde nació Jesús y que inspirase a israelíes y palestinos a luchar por una coexistencia pacífica.

Afirmó que esperaba que la Navidad lleve consuelo a los cristianos en Irak y Medio Oriente, donde el Vaticano teme que eventos como el ataque de octubre en una iglesia de Bagdad que dejó 52 muertos esté provocando un éxodo de cristianos.

Además, Benedicto criticó directamente a China, donde hace poco católicos leales al Papa fueron obligados a participar en una serie de eventos de la iglesia estatal, que no reconoce la autoridad del Vaticano, tensando fuertemente las relaciones.

La oración del Papa por los católicos en China pidió que la Navidad fortaleciera el espíritu de la fe, la paciencia y el coraje de los fieles a la Iglesia en China y condenó las limitaciones impuestas a su libertad de religión y conciencia.

Seguridad. La policía redobló las medidas de seguridad en el Vaticano y en Roma, un día después del envío de dos paquetes bomba a las embajadas de Chile y Suiza en la capital italiana. Anarquistas se adjudicaron los ataques, que dejaron un herido en cada sede diplomática.

La guardia vaticana también estuvo más atenta tras dos años en los que se produjeron violaciones a la seguridad por parte de una misma mujer, Susanna Maiolo.

El año pasado la mujer, que tiene un historial de problemas mentales, saltó por encima de una barricada e hizo que el Papa cayera al piso. En el 2008 fue detenida poco antes de que lograra alcanzarlo.

En su mensaje del sábado, Benedicto también oró por la paz en Somalía, Darfur y Costa de Marfil, por la reconciliación entre las dos Coreas y el respeto a los derechos humanos en Afganistán y Pakistán.

El grupo que se atribuye responsabilidad por el ataque del jueves en Italia, la Federación informal anarquista (FAI), ganó notoriedad el 2003 cuando durante una campaña contra instituciones de UE envió una paquete bomba antes de Navidad a Romano Prodi, ex primer ministro de Italia y jefe de la Comisión Europea en ese momento.