Asunción. La cancillería de Paraguay informó a través de un comunicado que el país mantiene su decisión de no asistir a la cumbre de mandatarios del Mercosur en tanto dure una protesta de obreros marítimos argentinos contra navieras paraguayas, que afecta a su comercio exterior.

El documento fue divulgado un día después que el presidente paraguayo, Fernando Lugo, dijera a la prensa que no quería "hacer el vacío al Brasil", anfitrión de la cumbre, dejando abierta la posibilidad de su presencia en el encuentro.

"El gobierno de la República del Paraguay ratifica totalmente la vigencia de la postura asumida (...) de no asistir a la próxima Cumbre del Mercosur (...) si previamente la Argentina no soluciona el bloqueo que viene afectando al tránsito fluvial de buques paraguayos", dijo el comunicado.

El canciller Héctor Lacognata anunció días atrás que si el conflicto no se resolvía Paraguay no iría al encuentro, que se celebrará el 16 y 17 de diciembre en Foz de Iguazú, en el que debe asumir la presidencia temporal del bloque que integra junto a Argentina, Brasil y Uruguay.

La ausencia de Paraguay impediría la firma de documentos que deben contar con la aprobación de todos los miembros del pacto.

El conflicto se desató semanas atrás cuando el sindicato argentino, que reclama que los obreros navieros de Paraguay tengan condiciones de trabajo similares, paralizó los cargamentos con conexión con el país mediterráneo, según denunciaron empresarios paraguayos.

El sindicato de obreros marítimos anunció una tregua de cinco días, que fue considerada como insuficiente por los empresarios paraguayos, que han visto afectadas sus operaciones en una época del año de gran movimiento comercial.

"La cancillería nacional ratifica su compromiso de defender los intereses nacionales con la firmeza necesaria, ya que esta situación es considerada como causa nacional", dijo Lacognata, citado en el comunicado.

El canciller tiene prevista una reunión con el presidente Lugo en horas de la tarde, tras la cual daría mayores detalles sobre las gestiones del gobierno para resolver el conflicto.

En tanto, una reunión entre autoridades argentinas y sindicalistas prevista para el lunes podría abrir las puertas para una solución al problema.