Nueva York. Estados Unidos debería realizar investigaciones exhaustivas, imparciales y públicas sobre las muertes de 16 periodistas y tres empleados de medios que han fallecido a manos de tropas estadounidenses en Irak, dijo este lunes un grupo de cabildeo de la prensa.

En una carta al secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, la Comisión para la Protección de Periodistas con sede en Nueva York dijo que se necesitan investigaciones exhaustivas sobre las muertes para garantizar que sus lecciones se integren en el futuro entrenamiento militar y en medios.

Las muertes de periodistas y empleados de medios en la guerra, que comenzó en 2003, volvieron a colocarse en el centro de la atención luego de la filtración del video del ataque de un helicóptero en 2007 que dejó una decena de muertos en Bagdad, entre ellos dos empleados de Reuters.

El video fue divulgado por WikiLeaks, un grupo que dice promover este tipo de filtraciones para combatir la corrupción gubernamental y corporativa.

El Comando Central del Ejército de Estados Unidos ha dicho que no tiene planes de reabrir una investigación sobre ese incidente, en el que falleció el fotógrafo de Reuters Namir Noor-Eldeen, de 22 años, y su asistente y chofer Saeed Chmagh, de 40 años.

Algunos expertos en ley internacional y en derechos humanos que vieron el video han dicho que la tripulación del helicóptero Apache en la grabación podría haber actuado ilegalmente.

"Nos preocupa particularmente que los soldados en el helicóptero confundieron una cámara con un arma. Esta no es la primera vez que el Ejército estadounidense sostiene algo así", dijo en la carta el director ejecutivo de la Comisión para la Protección de Periodistas, Joel Simon.

Junto a la carta se incluye la lista de todos los periodistas y trabajadores de medios muertos por tropas estadounidenses en Irak.

Entre ellos figuran los camarógrafos de Reuters Taras Protsyuk y Mazen Dana, fallecidos en incidentes separados en 2003, y el sonidista de Reuters Waleed Khaled, muerto en 2005.

"Aunque no tenemos evidencia de que las tropas estadounidenses tuvieron como blanco intencional a los periodistas (...) nuestra investigación muestra que la mayoría de las muertes no fueron suficientemente investigadas o que el Ejército no reveló públicamente sus hallazgos", dijo Simon.

"Renovamos nuestro llamado para que se realicen investigaciones exhaustivas, imparciales y públicas sobre todos esos casos", escribió Simon. "Esas investigaciones beneficiarán tanto al Ejército como a los medios en la medida de que las lecciones aprendidas sean integradas al entrenamiento futuro", agregó.

David Schlesinger, editor en jefe de Reuters, hizo un pedido este mes para que se realice una nueva investigación del incidente de 2007.

"Reuters desde el comienzo ha solicitado una investigación transparente y objetiva para que todos puedan aprender lecciones de esta tragedia", expresó Schlesinger.