Washington/Grand Isle, EE.UU. Las firmas que perforaban el pozo roto bajo el mar que está derramando petróleo al Golfo de México están listas para deslindar su responsabilidad, cuando legisladores estadounidenses interroguen a sus ejecutivos el martes, mientras tropas se apresuran a limitar el daño ambiental en la costa.

Legisladores estadounidenses comienzan dos días de audiencias en Washington por la explosión en una plataforma y el derrame de crudo que amenaza con causar una catástrofe en el Golfo de México.

Los testimonios de compañías del sector, incluyendo a la propietaria del pozo BP se producen en medio de una desesperada carrera contra el tiempo por contener la fuga de crudo desde una filtración en un pozo luego de que una explosión el mes pasado dejó 11 muertos, hundió la plataforma, y provocó el desastre económico y ecológico en marcha.

Lamar McKay, presidente de BP America Inc, Steven Newman, presidente de Transocean Ltd, y Tim Probert, un ejecutivo de alto rango de Halliburton Co, enfrentan un intenso interrogatorio ante dos comisiones del Senado.

En base a los testimonios escritos, los ejecutivos se acusarán unos a otros por la explosión en la plataforma y el fracaso en controlar la mancha de crudo que amenaza con devastar la vida marina, la actividad pesquera, la navegación y el turismo en la costa estadounidense del Golfo de México.

Efectivos de la Guardia Nacional se desplegaron a lo largo de la costa de Luisiana, usando helicópteros Blackhawk y maquinaria pesada para colocar enormes bolsas de arena y palas de rocas, grava y arena para rellenar grietas en la costa.

Cerca de Grand Isle, tropas trabajaron durante la noche para llenar una grieta, tan ancha como varios campos de fútbol americano.

'El peor derrame'. "Hasta que detengamos la filtración de petróleo del lecho marino, tiene el potencial de ser lo peor que hayamos visto", dijo a CNN la administradora de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, Lisa Jackson.

Los retrasos en la contención de la filtración incrementan las chances de que ésta pueda convertirse en el peor derrame de petróleo en la historia de Estados Unidos, superando el accidente en 1989 del Exxon Valdez en Alaska.

Los últimos pronósticos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por su sigla en inglés) indican que vientos del sureste persistirán durante la semana y llevarán el petróleo hacia el oeste.

"Con vientos continuados desde el sureste, el petróleo observado al oeste del delta podría amenazar líneas costeras del oeste como Oyster Bayou el martes, y Atchafalaya Bay el miércoles", dijo la NOAA en su sitio web.

BP planeaba otro intento por contener la fuga submarina de petróleo de su pozo en el Golfo de México, esta vez con una cúpula más pequeña que la que ya utilizó en un intento fallido por detener el escape, que se estima vuelca unos 5.000 barriles (795.000 litros) de petróleo al día en las aguas del golfo.

Las compañías que estaban perforando en el Golfo de México empiezan dos días de testimonios ante legisladores en el Congreso.

Sus compañías enfrentan una intensa presión política por las secuelas que dejó la explosión que causó el hundimiento de la plataforma Deepwater Horizon de Transocean, cuando la firma finalizaba la perforación de un pozo para la petrolera BP.

Halliburton aparece junto a BP y Transocean en el caso debido a que ofreció una variedad de servicios a la plataforma y fue la encargada de colocar cemento sobre el pozo para estabilizar sus paredes y conectarlo.

Según el testimonio que entregará Transocean durante las audiencias del martes en la Comisión de Energía y Recursos Naturales del Senado, que empiezan a las 1400 GMT, y la Comisión de Trabajos Públicos cuya audiencia comienza a las 1830 GMT, la causa de la explosión fue una falla al colocar el cemento para cubrir el pozo submarino.

BP culpa de la explosión a Transocean, propietaria de la plataforma y de la ejecución de un sistema de válvulas diseñadas para cerrar el flujo de petróleo en caso de un cambio súbito de presión.

Las acciones de BP cayeron en 1,6 por ciento a mediodía en Londres. Los títulos de la compañía han caído más del 15 por ciento desde que explotó la plataforma el 20 de abril, borrando cerca de 30.000 millones de dólares de su valor de mercado.

Nunce supieron qué los golpeó. "La única cosa que sabemos con certeza es que (...) fue una inesperada y catastrófica falla del cemento, el revestimiento, o ambos", indican las declaraciones preparadas por Newman.

El ejecutivo de Transocean también indicó que la plataforma explotó tres días después de que estuvo completa la perforación y que el pozo había sido sellado con cemento. Los trabajadores que estaban sobre él nunca supieron qué los golpeó.

"También está claro que los trabajadores de la plataforma tuvieron poco (si es que tuvieron algún) tiempo para reaccionar", escribió Newman. "Las explosiones fueron casi instantáneas", agregó.

Con los intentos por contener el derrame infructuosos hasta el momento, algunos legisladores han cuestionado si las compañías tenían la capacidad adecuada para responder al accidente.

El gobierno del presidente Barack Obama, legisladores y grupos ambientalistas dijeron que posiblemente se requerirán nuevas regulaciones para mejorar la seguridad en los pozos submarinos.

El derrame genera una fuerte incertidumbre sobre el destino de la iniciativa climática del Senado que sería dada a conocer esta semana.

Algunos demócratas de estados costeros han amenazado con oponerse a la legislación, que se prevé incluirá medidas para promover la exploración petrolera y la perforación mar adentro en nuevas áreas.

También está previsto que los tres ejecutivos involucrados acudan el miércoles ante una subcomisión de Comercio y Energía de la Cámara de Representantes.

BP ahora está considerando ubicar una cúpula más pequeña sobre la fisura. El objetivo sería llevar el petróleo capturado a un barco en la superficie.