Santo Domingo. Haití emprenderá con éxito su reconstrucción tras el devastador terremoto de enero, con la ayuda de la comunidad internacional y con la celebración de elecciones libres y transparentes, confió el miércoles el presidente de esa nación, René Préval.

En el marco de una cumbre sobre Haití en la localidad turística caribeña de Punta Cana, en República Dominicana, representantes de organismos multilaterales y de gobiernos mundiales reconocieron la necesidad de acelerar la ayuda y su coordinación política, económica e institucional.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) condonará la deuda que el país, considerado el más pobre de América, mantiene con ese organismo por US$179 millones, anunció el presidente de la entidad multilateral, Luis Alberto Moreno, durante la cita mundial.

Al margen de esa decisión, el BID comprometió una ayuda de US$50 millones de apoyo al presupuesto para la reconstrucción del país, devastado por el terremoto del 12 de enero que dejó cientos de muertos y miles de damnificados.

En el acto de instalación de la Cumbre Mundial por el Futuro de Haití, a la que asisten delegaciones de 55 países y 35 organismos extranjeros, Préval expresó tener "confianza de que Haití nuevamente volverá a levantarse impulsado por el coraje de sus fuerzas nacionales".

Pero, además de agradecer el apoyo mundial a la reconstrucción, agregó que la refundación del país exigirá más que un mandato presidencial, por lo cual debe consolidarse una democracia con justicia social y la eficacia administrativa en las elecciones programadas para noviembre de este año.

"Esto es importante, yo me comprometo a trabajar sin cesar para garantizar la celebración de elecciones libres y transparentes, y vamos a llamar al pueblo haitiano para que una vez más se movilice para estas elecciones", ofreció.

Agilizar la ayuda. Organismos internacionales, como la Organización de Estados Americanos (OEA), resaltaron la necesidad de cumplir el calendario electoral de Haití.

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, ratificó el respaldo del organismo a la actualización del padrón de votantes con la entrega de documentos de identidad a cerca de 4,3 millones de haitianos, además del prometido apoyo a la organización de los comicios y centros de votación.

Por su parte, el presidente del país anfitrión de la cumbre, el dominicano Leonel Fernández, destacó que el Gobierno haitiano requiere actualmente de unos US$262 millones para cubrir el déficit presupuestario que enfrenta a consecuencia de la brusca reducción de los ingresos fiscales.

También llamó la atención por la lentitud en el desembolso de la ayuda prometida para Haití, argumentando que de los US$260 millones ofrecidos para el ejercicio fiscal que concluye en septiembre, sólo se han desembolsado unos US$78 millones, lo que representa el 30 por ciento del monto.

"Esta es una obligación moral de la comunidad internacional", dijo el gobernante dominicano.

El representante de la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (Minustah), el guatemalteco Edmon Mulet, se unió al llamado de acelerar la ayuda al resaltar que el pueblo haitiano sigue sufriendo las secuelas del terremoto.

"Hoy más de un millón de personas siguen viviendo en campamentos improvisados y están expuestas a los estragos de las lluvias y huracanes, sin perspectivas de cómo reanudar sus vidas a largo plazo, tanto en términos de empleos como de alojamiento", dijo Mulet.