Montevideo. Unos 200 pingüinos cubiertos de hidrocarburos y en su mayoría muertos llegaron en los últimos días a la costa del este uruguayo, dijo una organización que intenta rehabilitar a los animales que sobrevivieron.

Los pingüinos "Magallanes" se trasladan cada año desde el sur argentino hasta Brasil, pero en el camino se encuentran habitualmente con desperdicios de combustible de barcos que limpian sus tanques en alta mar.

"Este año comenzaron a llegar hace unos 15 días (...) Hemos contabilizado en la costa suponemos que a unos 200 animales, en su mayoría muertos", dijo Richard Tesore, coordinador del centro de rescate "Laetitia D´Arenberg" de la organización S.O.S Rescate Fauna Marina.

"Unos 30 animales llegaron vivos (a la organización) y lamentablemente van quedando unos 22 en este momento en rehabilitación", agregó.

El grupo, instalado en la ciudad de Piriápolis a unos 100 kilómetros de Montevideo, limpia y alimenta uno a uno a los pingüinos que la mayoría de las veces llegan deshidratados.

Algunos de los pequeños animales lucían agotados, luego de la larga y frustrada travesía, y apenas podían mantenerse en pie. Tesore los bañaba con jabón para quitarles el combustible que se impregna entre sus plumas.

Luego del proceso de rehabilitación, que demora en total unos 45 días, los animales son liberados nuevamente al mar para que se integren a los grupos migratorios que regresan desde Brasil con destino al sur argentino.

"El fenómeno es una migración anual que ocurre todos los años desde Patagonia hasta Brasil, (...) una migración básicamente en busca de alimento", explicó Tesore.

"La idea es que a partir de los 45 días, a fines de agosto o principios de septiembre, se hagan grupos y se liberen al mar intentando que se integren a las bandadas que están yendo hacia el sur a reproducción", agregó.