El presidente haitiano, Michel Martelly, admitió los retrasos en la reconstrucción de su país tres años después del terremoto que devastó la capital y e hizo colapsar la economía haitiana, pero al mismo tiempo destacó los logros alcanzados con tan pocos recursos en tan solo año y medio de gobierno.

Martelly también reiteró sus críticas por el manejo de los fondos destinados a la recuperación de Haití, y reclamó a la comunidad internacional que le brinde a su administración el liderazgo y los recursos que necesita para consolidar el desarrollo de su nación.

"Estamos creando las condiciones para que lleguen los inversionistas y se creen más empleos, estamos creando un marco legal y animando al sector privado a invertir en su país" , dijo el gobernante haitiano a Xinhua, durante una conferencia de prensa en un área reconstruida de la sede del Ejecutivo.

Haití conmemora este sábado el tercer aniversario del poderoso sismo de 7,3 grados en la escala de Richter que durante 47 segundos sacudió Puerto Príncipe y otras localidades del sur y suroeste de Haití, que dejó oficialmente 222.570 muertos (300.000 según organismos internacionales) y daños materiales por US$7.900 millones.

El terremoto, el peor registrado en Haití en dos siglos y medio, dejó además 1.300.000 personas sin hogar, de las cuales 360.000 siguen viviendo en tiendas de campaña, y una herida profunda en la memoria del pueblo haitiano.

"Tenemos que hacer una profunda reflexión para entender que lo que ocurrió el 12 de enero es culpa nuestra y nos hizo ver que somos responsables por la forma en que construimos nuestros hogares" , dijo Martelly.

El gobernante cuestionó además que la mayor parte del dinero enviado a Haití luego de la tragedia no fue entregado al tesoro público, sino que fue gastado por organizaciones no gubernamentales, y señaló que cuando el proyecto de reconstrucción del país "era humanitario para unos, también era un negocio para otros".

Martelly agregó que pese a los problemas en la distribución de la ayuda, Martelly destacó que tres años después del sismo su gobierno pudo realojar, "sin violencia y sin echarlos a la fuerza", a más de 77% de las personas que perdieron sus hogares, lo que significa que el gobierno está avanzando en el proceso de reconstrucción.

El presidente haitiano reveló que el proceso para desalojar seis campamentos para damnificados ha requerido una inversión de US$98 millones, además de otros 20 millones utilizados para realojar a 5.000 familias.

El gobernante manifestó que en el último año se crearon sólo menos de 50.000 puestos de trabajo en momentos en que la tasa de desempleo afecta a 70% de la población, lo que podría revertirse si el gobierno se concentra en potenciar la agricultura, para lo cual se requerirían unos US$1.500 millones que no tiene su administración.

Martelly enumeró una serie de obras conseguidas en su año y medio de gobierno, entre ellos la construcción de 400 viviendas para damnificados y otras 3.000 en proceso, la edificación de seis edificios públicos, incluyendo el del Parlamento y algunos ministerios, la rehabilitación de 200 escuelas y del principal aeropuerto haitiano, además de proyectos turísticos y sociales en el norte y sur del país.

Pero el mandatario advirtió al mismo tiempo que apenas US$2.000 millones fueron canalizados a través del gobierno, de los 4.000 millones ó 5.000 millones que se recibieron en Haití en los últimos tres años, pese a que una evaluación inicial determinó que la reconstrucción del país demandaba unos US$13.000 millones.

"Estamos en necesidad de fondos, pero estamos muy orgullosos de lo que está haciendo el gobierno con tan poco", afirmó.