San Juan. El secretario de Educación de Puerto Rico, Rafael Román, detalló que a partir de este lunes se notificará a las escuelas afectadas por su cierre. 

Para justificar esa decisión, entregó datos que apuntan a que el número de niños en las escuelas ha caído un 40% desde 1980 (de 713.000 entonces a 423.000 en 2013).

Además, se espera que de aquí a 2020 esa cifra descienda otro 25%, hasta unos 317.000 alumnos, según el Departamento de Educación, que dice no utilizar el 28% del espacio disponible de las escuelas, algo que tampoco redunda en una mejora de la educación o una reducción del abandono escolar, según sus datos.

La reducción en el alumnado se debe básicamente a la masiva emigración de jóvenes a Estados Unidos, así como al aumento de los niños que son enviados a escuelas privadas.

Se calcula que, durante la última década, una media de unas 45.000 personas al año abandonan la isla, lo que está agravando la crisis económica que atraviesa desde 2006.

La mayoría de las escuelas que se van a cerrar a partir de agosto son del nivel elemental, que -ante la reducción del número de niños y las dificultades económicas que atraviesa la administración pública- suponen un elevado gasto difícil de mantener.

El Departamento de Educación, que no ofreció detalle de cuáles serán esas escuelas porque a muchas de ellas aún no se les ha notificado, insistió en que no se despedirá a ningún maestro ni empleado con contrato fijo, sino que todos serán reubicados en otros centros.

Sí apuntó que en un principio se pensó en cerrar unas 150, pero tras estudiar las alternativas para los alumnos y especialmente el hecho de que tuvieran algún otro centro en un radio de menos de cuatro millas (seis kilómetros y medio) se redujo la cifra a cien.