Caracas. El mandatario venezolano, Hugo Chávez, llegó el viernes a Cuba y fue recibido por el presidente Raúl Castro para operarse de una lesión que podría ser cancerígena, esperando volver pronto a Caracas para retomar las riendas del país petrolero.

Una fuente diplomática dijo a Reuters que Chávez llegó a las 20.15 hora local (0115 GMT del sábado) y viajó acompañado a la isla por sus tres hijas, la ministra de Salud, Eugenia Sader, y el canciller Nicolás Maduro, entre otros funcionarios del Gobierno. No hubo declaraciones a la prensa.

Minutos después, Chávez dijo desde La Habana que fue un viaje "bonito, sabroso" y "sin novedad" en una llamada telefónica a la televisión estatal venezolana.

"Estuve con Raúl (Castro), ahora conversamos un rato y ahora voy a ver a los médicos. Yo me sumo al plan, mañana, este fin de semana, va hacer de estudios, de exámenes y los preparativos para la intervención quirúrgica, y Dios mediante, todo eso va a salir bien", expresó Chávez en el programa "Contragolpe".

El mandatario agregó que la ministra de Salud será la encargada de anunciar algunos detalles de su salud, de la cirugía y de su tratamiento.

"Con cáncer o sin cáncer, con agua o sin agua, llueve, truene o relampaguee, nada ni nadie podrá evitar la nueva gran victoria del 7 de octubre. Ahora más que nunca estamos obligados a vivir, triunfar. Obligados a vencer para garantizar la paz a Venezuela", dijo Chávez.

"Mañana (sábado) será un día de evaluaciones, evaluaciones, exámenes y los preparativos correspondientes, pero tengo fe en que todo va a salir bien, tengo la certeza que vamos a derrotar esta adversidad", añadió.

Chávez dijo esta semana que será operado los primeros días de la próxima semana en La Habana de una lesión en el mismo lugar donde le fue extirpado el pasado año un tumor maligno del tamaño de una pelota de béisbol.

Abrazado por su hija menor Rosinés, quien lloraba, y rodeado por ministros, jefes militares y funcionarios, Chávez dio un mensaje de despedida en cadena de radio y televisión desde el palacio presidencial de Miraflores, en Venezuela.

De allí salió en caravana al aeropuerto y asomado por el techo corredizo del auto que lo transportó, saludó a miles de personas que se congregaron en las calles para saludarlo, gritarles consignas de apoyo y entregarle presentes.

"Con cáncer o sin cáncer, con agua o sin agua, llueve, truene o relampaguee, nada ni nadie podrá evitar la nueva gran victoria del 7 de octubre. Ahora más que nunca estamos obligados a vivir, triunfar. Obligados a vencer para garantizar la paz a Venezuela", afirmó el militar retirado, de 57 años.

"A mí no me queda sino encomendarles la casa. El puesto de comando queda en manos de ustedes queridos soldados, mi casa militar, mi guardia de honor, heroicos soldados, soldadas (...)les encomiendo la casa", añadió.

Chávez sorprendió el martes al anunciar que debía ser operado nuevamente de una lesión en el mismo lugar donde le fue extirpado un tumor cancerígeno el año pasado, situación que sacudió el escenario político de la nación sudamericana.

Los venezolanos irán a las urnas el 7 de octubre para decidir si Chávez sigue al mando del país por otros seis años o si llega al poder un frente opositor tras 13 años ininterrumpidos de liderazgo del gobernante socialista.

Chávez se ha mantenido firme en que competirá por la reelección, pese a que en los últimos días ha dicho que es alta la probabilidad de que sea maligna la lesión encontrada, de dos centímetros y en la misma zona en que se le detectó el cáncer el año pasado y del cual se había declarado curado.

Una fuente médica familiarizada con el tratamiento de Chávez dijo a Reuters que será sometido a una operación exploratoria, pues en la segunda intervención que se le practicó de emergencia en junio no habría sido posible realizar una búsqueda minuciosa en la zona pélvica para detectar otras formaciones.

El pronóstico es delicado, pues hay altas probabilidades de que se trate del mismo mal que se le detectó el año pasado, con recidiva tumoral, es decir, que las células cancerosas podrían haberse multiplicado de nuevo formando otro tumor, explicó.

Antes de subir el avión hacia La Habana, el locuaz presidente volvió a dirigirse al país y desde el aeropuerto afirmó con voz quebrada: "Así como el año pasado no falté el 5 de julio (a la celebración del aniversario de la independencia de Venezuela), les prometo que tampoco faltaré al 7 de octubre".

"Me voy, pero volveré y volveré con más vida que nunca", expresó rodeado de sus tres hijas tras despedirse de su alto mando militar y ministros.

Pese a que no encargó formalmente el poder al vicepresidente Elías Jaua como había solicitado la oposición, Chávez delegó tareas políticas al presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, y al alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, considerados parte del ala dura del chavismo.

Misa, cantos y convenios. Los simpatizantes de Chávez organizaron el viernes una serie de ceremonias religiosas para pedir por el restablecimiento de la salud del mandatario.

"Hoy le pedimos a la Chinita (Virgen de Chiquinquirá) que nos cure a Chávez porque lo necesitamos fuerte", dijo Omar Prieto, alcalde del municipio San Francisco en el occidental estado Zulia.

Antes de partir, Chávez sostuvo una reunión con una delegación china, con la que firmó una serie de convenios. Pekín es el segundo socio comercial de Venezuela, después de Estados Unidos.