La Paz. La suspensión del alcalde opositor de Sucre, la capital constitucional de Bolivia, desató el viernes violentas protestas de seguidores del funcionario que dejaron al menos una decena de heridos y 15 detenidos, reportaron medios locales.

El derechista Jaime Barrón, uno de los siete alcaldes opositores de grandes ciudades que asumieron el mes pasado, frente a tres del oficialismo, enfrenta una acusación formal de de racismo, sedición y otros delitos derivados de una humillación pública a indígenas ocurrida en el 2008.

El concejo de la ciudad, controlado por una alianza entre el gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) y un partido regional minoritario, declaró "suspendido automáticamente" a Barrón tras recibir la notificación oficial de la acusación de un fiscal.

Pero el alcalde condenó la decisión como "ilegal" y llamó a sus seguidores a movilizarse "en defensa del voto" que lo encumbró en el cargo edilicio, luego de haber liderado durante los últimos cuatro años una férrea oposición al presidente Evo Morales desde su puesto de rector de la universidad pública local.

Barrón argumentó que la Ley de Municipalidades en la que se basó el concejo para suspenderlo no podía aplicarse porque estaba pendiente un fallo del Tribunal Constitucional sobre el procedimiento, que debe seguir el juicio planteado por la fiscalía.

Radios dijeron que partidarios del alcalde suspendido tomaron el edificio principal de la alcaldía y resistieron durante varias horas una intervención policial, hasta que una tregua pareció instalarse al final del día.

El comandante de la policía de Sucre, Ever Márquez, dijo a la cadena radial Erbol que entre los heridos había siete policías, ninguno de gravedad, y que los 15 detenidos, todos estudiantes universitarios, serían puestos a disposición de un fiscal, que decidirá si los acusa o los libera.

El alcalde Barrón está señalado como autor intelectual de una protesta en mayo del 2008, durante la cual manifestantes opositores humillaron a campesinos seguidores de Morales, obligándolos a desnudarse y pedir perdón en la plaza central de Sucre.

Según las radios, los partidarios de Barrón se enfurecieron especialmente porque el concejo designó como alcaldesa interina a una concejal del MAS, partido que había sido derrotado en los comicios municipales de abril pasado.