Madrid. El rey Juan Carlos I de España "está fenomenal" tras la operación en la que se le extirpó un tumor benigno del pulmón derecho, dijo el domingo el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tras visitarlo.

El rey "se encuentra muy bien, la operación ha salido francamente bien, el pronóstico es muy bueno y ahora se va a levantar por primera vez", dijo Zapatero, en una comparecencia ante la prensa en el exterior del centro médico de Barcelona en el que Juan Carlos I fue operado.

El sábado por la mañana, el monarca de 72 años fue operado durante dos horas y media en una toracotomía en la que se le extirpó un nódulo en el lóbulo superior del pulmón derecho que en el último examen médico anual realizado a Juan Carlos I a finales del mes pasado se vio que había aumentado de tamaño.

Los médicos han realizado un "diagnóstico intraoperatorio de lesión inflamatoria granulomatosa, con ausencia de malignidad".

En el primer parte médico, el sábado la clínica dijo que el Rey presentaba una evolución general y cardiorrespiratoria favorable y que había iniciado una dieta líquida bien tolerada y la fisioterapia respiratoria habitual.

Zapatero expresó su "máxima satisfacción" y la de "la inmensa mayoría de los españoles" por la situación de Juan Carlos I y afirmó que acudirá a los actos previstos de la cumbre Unión Europea-América Latina que empieza el próximo domingo en Madrid.

"El Rey estará en la parte que tiene comprometida en la cumbre y no habrá ningún problema. Afortunadamente está muy bien y se va a recuperar muy pronto", declaró.

En "una conversación más larga que un despacho habitual", ambos hablaron de la reunión del domingo del Eurogrupo en Bruselas, de la situación de los mercados y de la visita del vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, a quien Juan Carlos I recibió el viernes, la víspera de ser operado.

En un principio, está previsto que reciba el alta hospitalaria en unos tres días, aunque los médicos dijeron que tardaría alrededor de dos semanas en poder reanudar sus actividades.

Los médicos informaron que el monarca no tendrá que recibir tratamiento posterior, descartando completamente la radioterapia o la quimioterapia, pero insistieron en que le han recomendado que deje de fumar.