Bogotá. Colombia arreciará la lucha contra las bandas criminales vinculadas con el narcotráfico que recrudecen la violencia en el país sudamericano y ofreció recompensas de hasta US$1 millón por información que lleve a la captura de varios de sus cabecillas.

Las medidas se producen luego de que en la víspera amenazas del grupo criminal "Los Urabeños", una de las bandas más activas de Colombia, paralizaran el comercio, turismo y transporte en parte de cinco departamentos del norte del país.

"Los Urabeños" divulgaron panfletos intimidatorios en represalia por la muerte de su líder Juan de Dios Usuga, alias "Giovanny", quien pereció el domingo en un combate con la policía cuando la fuerza intentó capturarlo.

"A los colombianos no los va a intimidar nadie", dijo el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, a la salida de un consejo de seguridad con autoridades militares en Santa Marta el viernes.

"La respuesta va a ser contundente y eficaz (...) Ninguna organización criminal ha podido enfrentársele al Estado nunca. Todos han venido cayendo, uno a uno, o están en la cárcel o están en una tumba", agregó el mandatario quien añadió que crearán una nueva unidad de policía.

Santos ofreció una recompensa a quién brinde información que lleve a la captura de alias "Otoniel" -hermano del caído alias "Giovanny"- de unos de 2.000 millones de pesos, un poco más de US$1 millón y dijo que han hecho unas 26 capturas de vinculados con las bandas.

Igualmente ofreció recompensas menores, de entre US$10.000 y US$500.000, por otros líderes criminales y dijo que las fuerzas militares y judiciales aumentarán su presencia en la zona.

La parálisis afectó a los departamentos de Chocó, Antioquia, Córdoba, Sucre y Magdalena, sobre la costa del Caribe, incluyendo la ciudad de Santa Marta, uno de los principales balnearios turísticos de Colombia.

Toda la zona es estratégica para el tráfico de cocaína por su cercanía al mar.

Las bandas criminales, conformadas por antiguos paramilitares de ultraderecha y acusadas de enviar toneladas de cocaína a los cárteles mexicanos y a Estados Unidos, se convirtieron en un objetivo militar para Colombia y Washington, su principal aliado.

Colombia es considerado el primer productor mundial de cocaína con alrededor de 350 toneladas anuales.