Río de Janeiro. Mientras la cifra de muertos crece producto de las peores lluvias en décadas en Río de Janeiro, el gobernador del estado, Sergio Cabral, y el alcalde de la capital, Eduardo Paes, pidieron al gobierno federal una ayuda de US$208 millones para enfrentar los daños causados.

La idea es utilizar 100 millones de reales para obras de emergencia en los próximos seis meses, abarcando 38 puntos críticos afectados por las precipitaciones, protegiendo las laderas de los cerros para evitar derrumbes sobre las favelas.

Para obras consideradas "imprescindibles" en la Plaza de la Bandera, paso vital de conexión entre el centro de Río de Janeiro y la populosa zona norte, se destinarán 270 millones de reales, informó El Heraldo.

En tanto, el número de víctimas fatales continúa subiendo, después que un nuevo deslizamiento arrasó este miércoles con decenas de viviendas en Niteroi, lo que elevó el número de fallecidos a 153, dijo Radio Caracol.

El alud destruyó 45 casas, 30 de ellas con sus habitantes dentro, informaron bomberos citados por TV Globo.

Producto del nuevo deslave, 20 personas habían sido rescatadas con vida a la medianoche local, 25 estaban heridas, y tres habían muerto.

En tanto, los desalojados ya suman 14.000, según datos oficiales.

Los pronósticos señalan que las lluvias continuarán durante toda esta semana.

Juegos Olímpicos 2016. Después de observar el colapso que causó en Río de Janeiro las intensas lluvias caídas esta semana, el Comité Olímpico Internacional evaluará con los organizadores de los Juegos de Río de Janeiro 2016 el impacto de las precipitaciones, informó el organismo.

El peor temporal en varias décadas en Río de Janeiro, ha afectado a sedes deportivas emblemáticas de Brasil como el estadio Maracaná y el coso olímpico Joao Havelange, que quedaron inundados, informó La Jornada.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha señalado que el país está preparado para organizar la Copa Mundial de fútbol y los Juegos Olímpicos. Recordó que en la fecha en que están programados los eventos deportivos, no hay lluvias torrenciales en Río de Janeiro.