Washington. El mayor dispositivo de seguridad desde la investidura de Barack Obama el 20 de enero de 2009, se ha implementado en Washington para resguardar la capital estadounidense que recibirá desde este domingo a 47 jefes de Estado y de Gobierno que asistirán a la cumbre sobre seguridad nuclear que se efectuará entre este lunes y el martes.

Para la reunión, organizada por la Casa Blanca, se ha blindado a la ciudad por tierra, mar y aire, indicó el Nuevo Heraldo.

El portavoz del departamento de Transporte de EE.UU., John Lisle, dijo que la cita es "una de las mayores reuniones de jefes de Estado que ha habido en Washington''.

El director del Servicio Secreto, Mark Sullivan, definió la cumbre como un ‘‘evento especial para la seguridad nacional'', por lo que será este departamento el encargado de vigilar Washington.

Las extremas medidas de seguridad impactarán las actividades de los habitantes de Washington, con interrupciones de transporte público, calles cortadas, registros personales y la presencia masiva de policías.

La parada del metro más cercana al Centro de Convenciones donde se afectará la cumbre permanecerá cerrada y todo el sistema incrementará sus medidas de seguridad.

También la seguridad aérea será intensa y los pilotos deberán comprobar en repetidas ocasiones las directrices de sus operaciones.