Washington. Sólo el 17% de los estadounidenses considera al presidente Barack Obama como un líder militar fuerte y decidido, según un sondeo de Reuters/Ipsos realizado después de que Washington y sus aliados comenzaran a bombardear Libia.

Casi la mitad de los encuestados ve a Obama como un Comandante en Jefe prudente y consultivo y más de un tercio lo considera indeciso en asuntos militares.

La encuesta también mostró que el 60% de los estadounidenses apoya los bombardeos sobre Libia, que buscan imponer una zona de exclusión aérea para proteger a los civiles de las fuerzas leales al líder Muammar Gaddafi.

El 79% de los encuestados dijo que Estados Unidos y sus aliados deben tratar de derrocar a Gaddafi, que ha gobernado el país exportador de petróleo del norte de África durante más de cuatro décadas.

Estos resultados fueron similares a una encuesta de CNN publicada el martes, en la que el 77% de los consultados dijo que era muy importante o algo importante derrocar a Gaddafi.

En el sondeo de Reuters/Ipsos, que se llevó a cabo el 22 de marzo a partir de una muestra nacional representativa de 975 adultos, sólo el 7% apoyó el despliegue de tropas terrestres.

Del 60% que está a favor de la acción militar de Libia, el 20% la apoya firmemente y el 40% la respalda. Además, un 25% se opone a la ofensiva y un 14% está fuertemente en contra de ella.

La encuesta sugirió que los estadounidenses posiblemente ven al demócrata Obama en una línea muy diferente a la de su predecesor, el republicano George W. Bush, que inició las guerras de Afganistán e Irak con algunos aliados

Un 48% de los consultados calificó el liderazgo de Obama como Comandante en Jefe como "prudente y consultivo", un 35% como "indeciso y vacilante" y el 17% como "fuerte y decisivo" en una pregunta que sólo ofrecía las tres opciones.

“Tolerancia cero” a tropas terrestres. En una señal de división política, el presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el republicano John Boehner, agudizó este miércoles sus críticas a Obama.

Boehner dijo estar "preocupado de que los recursos militares del país se comprometieran a la guerra sin definir claramente cuál es la misión (...) en Libia y cuál es el papel de Estados Unidos en busca de logra esa misión".

Obama se aseguró la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU y el apoyo árabe antes de comenzar la operación militar, cuyo objetivo es proteger a los civiles más que derrocar a Gaddafi, el último líder autoritario árabe en enfrentar las protestas masivas.

Manifestantes derribaron en enero al ex hombre fuerte de Túnez Zine al-Abedine Ben Ali y posteriores protestas en las calles de El Cairo -que fueron en última instancia respaldadas por el ejército- derrocaron en febrero al ex presidente egipcio Hosni Mubarak.