Ciudad de México. Los países de América Latina y el Caribe enfrentan cada día con más fuerza el problema de la emigración de trabajadores calificados, según dejó al descubierto el estudio del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (Sela).

El reporte señala que a nivel mundial 5,6% de los migrantes son considerados de alta calificación debido a que cuentan con más años de escolaridad o bien capacitación. Sin embargo, relata un reportaje del diario La Jornada de México, el panorama se duplica cuando se habla de Latinoamérica, llegando incluso a triplicarse para los mexicanos.

Entre 1990 y 2008 se incrementó en 164% el número de viajeros calificados que provenían de de América Latina y el Caribe y que se instalaron en países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde). Y más aún la mayoría de estos son mujeres y jóvenes.

Este último dato no pasa en vano pues es en esta zona donde se produce mayor desplazamiento del género femenino que decide emprender nuevos rumbos en busca de mejores posibilidades. La única excepción a la regla corre por parte de Argentina y Uruguay, países donde los desplazados son en mayor porcentaje hombres.

En el caso particular de México, el número de emigrantes calificados se disparó 285% -señala el diario La Jornada- en menos de 20 años, pasando de 366 mil a un millón 415 mil entre 1990 y 2008.

Guayana, San Vicente, Haití, Jamaica y Granada son los cinco países cuyos emigrantes calificados ya superan 80% del total de sus trabajadores radicados fuera de su territorio.

En el otro extremo con menos de 5% se ubican naciones sudamericanas como Brasil, Argentina, Paraguay, Chile, Perú, Bolivia y Venezuela, además de la centroamericana Costa Rica.