Mosul. Un suicida impactó el lunes un coche bomba contra un convoy que transportaba empleados de una compañía británica en el norte de Irak, provocando la muerte de cuatro de ellos y dejando cinco civiles iraquíes heridos, dijeron funcionarios de seguridad.

El suicida atacó el último vehículo del convoy en la inestable Mosul, una peligrosa ciudad donde Al Qaeda sigue estando activo, y la fuerza de la explosión arrojó el coche blindado 40 metros contra un barranco, causando la muerte de todos sus ocupantes, informó la policía iraquí.

"Vi a los otros miembros del convoy sacar cuatro civiles extranjeros muertos de un automóvil destruido. Uno de ellos estaba decapitado", dijo un funcionario del ejército iraquí, que pidió no ser identificado, en una conversación telefónica desde el lugar del ataque, en el norte de Mosul.
Funcionarios iraquíes dijeron que la firma era una compañía constructora británica, pero no se conoció inmediatamente el nombre de la misma ni hubo una confirmación independiente.

La embajada británica dijo que estaba chequeando reportes que indicaban que un ciudadano británico estaba entre los muertos. "Estamos listos para proveer asistencia consular cuando sea posible", dijo una portavoz en un correo electrónico.


Las nacionalidades de los otros extranjeros muertos no fueron inmediatamente difundidas. Mosul es el escenario de un larga disputa entre los árabes y la minoría kurda de Irak por tierra, poder y riqueza petrolera.

La región es también el centro de insurgentes sunitas y el ejército estadounidense, que terminará las operaciones de combate el 31 de agosto, ve Mosul como el último bastión de Al Qaeda en Irak.

Irak está en alerta por ataques insurgentes después de que las elecciones nacionales del 7 de marzo no produjeron un ganador claro y dejaron al país en la incertidumbre política.

La violencia general ha descendido fuertemente desde el momento de mayor enfrentamiento sectario en el 2006/7, pero los ataques con bomba y matanzas continúan ocurriendo a diario.