Pekin. Un terremoto de magnitud 6,9, de acuerdo a autoridades estadounidenses y magnitud 7,1 según representantes chinos, dejó este miércoles unos 400 muertos y más de 10.000 heridos en la montañosa planicie tibetana, en el sudoeste de China, provocando derrumbes de casas, escuelas y oficinas.

Una serie de temblores y réplicas provocaron que las edificaciones bajas de ladrillo de barro colapsaran en el condado de Yushu, en la predominantemente tibetana provincia china de Qinghai, dijeron residentes y medios estatales.

"Veo gente herida por todos lados. El mayor problema ahora es que nos faltan tiendas de campaña, nos falta equipo médico, medicamentos y trabajadores de sanidad", dijo Zhuohuaxia, portavoz local, a la agencia de noticias Xinhua.

Las autoridades han enviado soldados a la zona y desde Xining, la capital provincial, se despacharon algunos cargamentos de ayuda de organizaciones privadas.

"La gente está muy asustada", dijo Pierre Deve, de la organización local no gubernamental Snowland Service Group, y agregó que muchos ya habían perdido las esperanzas para aquellos aún atrapados.

La meseta tibetana es frecuentemente sacudida por temblores, pero las víctimas fatales suelen ser pocas porque no mucha gente vive en la región.

Muchos residentes de la remota zona podrían haber quedado a la intemperie con muy bajas temperaturas en Yushu y en las aldeas de alta montaña, mucho más frías.

Funcionarios del gobierno dijeron a los medios estatales que la mayoría de las casas habían sufrido serios daños.

Las fotos mostraban grandes edificios de concreto mayormente intactos, con pilas de escombros alrededor .

El Gobierno japonés ha ofrecido ayuda de emergencia, dijo el portavoz Hirofumi Hirano.

"La respuesta fue que no había necesidades por el momento", dijo el portavoz del Gobierno nipón a periodistas.

Algunas escuelas colapsan. Xinhua reportó que el sismo ocurrido a primera hora de la mañana había provocado el derrumbe de algunas escuelas y parte de edificios gubernamentales. Varios alumnos estaban atrapados bajo los escombros, señaló la agencia, aunque algunos vecinos dijeron que la mayoría había podido escapar.

"La mayoría de las escuelas en Yushu fueron edificadas recientemente y deberían haber sido capaces de soportar el sismo", dijo Wang Liling, voluntaria de Gesanghua, una organización de caridad china que ayuda a estudiantes en Qinghai.

"Muchas casas de un piso se derrumbaron. Los edificios más altos resistieron, pero hay grandes grietas en ellos", dijo a Reuters Talen Tashi, vecino del lugar.

Gente del departamento de autopistas de la prefectura de Yushu intentaba sacar desesperadamente a sus colegas atrapados en un edificio derrumbado, dijo por teléfono el funcionario del departamento Ji Guodong.

"Las casas están construidas con paredes gruesas y son firmes, pero si se caen pueden herir a muchas personas dentro", dijo a Reuters Zhuo De por teléfono desde la capital de la provincia de Qinghai tras contactarse con su familia en Yushu.

El temblor tuvo su epicentro en las montañas que dividen la provincia de Qinghai de la región autónoma del Tíbet.

Las colinas al sur y este de la zona son hogar de pastores y los monasterios tibetanos del condado de Yushu, conocidos por su festival ecuestre, mientras que la región al norte y al oeste es árida y desolada.

El epicentro del sismo se ubicó 240 kilómetros al nor-noroeste de Qamdo, en el Tíbet, y 375 kilómetros al sur-sudeste del pueblo minero de Golmud en Qinghai, a una profundidad de 10 kilómetros.

Un sismo de magnitud 5 se registró en la misma región en la noche del martes, y otros de magnitud 6 o superior sacudieron a la ciudad el miércoles por la mañana, lo que hizo huir a los residentes hacia las calles.