México D.F. El terremoto que azotó Baja California este domingo dañó viviendas, infraestructura pública, afectó cerca de 60 mil hectáreas de cultivo y se desbordaron los canales Reforma y Delta, que inundaron a 60 comunidades.

Según informó El Universal, entre los edificios que muestran daños estructurales se cuentan las dependencias federales del Centro Cívico, el Hospital General y centros de salud como el IMSS e ISSSTECALI.

En el centro de Mexicali se cerró la garita principal y hubo daños en el puente peatonal, por lo que la gente cruza a pie.

El terremoto de 7,2 grados de magnitud Richter, con epicentro localizado a 24 kilómetros al noroeste de Guadalupe Victoria, en Mexicali, causó la muerte de dos personas, mientras que 200 quedaron lesionadas.

Además, hay 3.500 damnificados, quienes se encuentran en cuatro albergues. El mayor refugio se ubica en la Unidad Deportiva, donde hay unas 3 mil personas.

También se reubicarán a 100 familias del poblado Zacamoto y se instalarán dos nuevos albergues, uno en el kilómetro 43 y el otro en Ciudad Morelos.

Mientras, continúan las réplicas. De hecho, cuando el Presidente de México, Felipe Calderón, recorría la zona, se sintió un nuevo sismo.

Después del terremoto de este domingo, en 24 horas hubo más de 100 microsismos en la región colindante con Estados Unidos.

Otro punto importante tras el temblor, fueron los cortes de luz. Al respecto, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) reportó que la recuperación ha sido mejor de lo esperado y estarán a 75% del servicio

Presidente Calderón recorre la zona. Al recorrer la zona afectada y hablar con la comunidad, el Presidente Felipe Calderón afirmó que construirá un nuevo hospital, daño los daños estructurales que muestra el hospital general. “No contamos con recursos, pero de algún lado deberán salir”, dijo.

La visita de Calderón a Baja California se inició en el valle de Mexicali, donde vivió una réplica. “Se ve que la tierra se está acomodando un poquito”, comentó.

El mandatario dijo que no es experto en sismos, pero se comprometió a instalar albergues “cómodos y seguros”, dijo La Jornada.

Puntualizó que “no depende de nosotros el que haya temblores. Eso depende de la naturaleza, de Dios, de lo que ustedes juzguen y vean, pero lo que sí está en nuestras manos es ayudar a minimizar los efectos del temblor”.