La Paz. Al menos cuatro personas murieron y otras cuatro resultaron heridas en la ciudad oriental de Santa Cruz, en Bolivia, luego de un feroz tiroteo entre dos presuntas bandas de narcotraficantes, dijo el sábado la policía.

Entre los fallecidos en el incidente del viernes por la noche se encontrarían un serbio, dos bolivianos y una persona aún no identificada. Los heridos, que permanecen en un hospital de la localidad de San Ramón, a unos 189 kilómetros de la capital cruceña, tienen heridas de bala.

"Se presume que los muertos en el enfrentamiento están ligados con el narcotráfico", dijo a Reuters una fuente de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) que pidió anonimato.

"Hasta el momento los fallecidos son cuatro", agregó vía telefónica.

La policía presume que la balacera fue librada entre narcotraficantes paraguayos, colombianos y bolivianos, pero aún desconoce el motivo.

Detrás de Colombia y Perú, Bolivia es el tercer productor mundial de hoja de coca, insumo base para la elaboración de cocaína.

Bolivia es también uno de los principales productores mundiales de marihuana.

Según la policía, la droga traficada a través de Bolivia tiene como mercados de embarque Brasil, Chile y Argentina antes de terminar en Europa y, recientemente, dada la proximidad del Mundial de fútbol, en Sudáfrica.

En abril del 2009, el Gobierno desarticuló una banda de supuestos terroristas en la ciudad de Santa Cruz que tenían como objetivo asesinar al presidente Evo Morales.

El grupo estaba compuesto por húngaros, rumanos, irlandeses y croatas.

El narcotráfico está muy arraigado en la región de Santa Cruz. El último jueves la policía descubrió una moderna fábrica de cocaína.

A mediados de la década de 1980, el científico boliviano Noel Kempff fue asesinado, junto a dos de sus colaboradores, por narcotraficantes en la reserva natural de Huanchaca, en Santa Cruz.

El hecho sucedió durante una investigación que estaban realizando cuando la avioneta en la que viajaban aterrizó por error en una pista utilizada por narcotraficantes.

En la investigación de aquel crimen se descubrió una enorme instalación para la fabricación de cocaína, en un suceso que conmocionó a la sociedad boliviana al conocerse que la planta habría sido supervisada por la Dirección de Control de Drogas (DEA, por su sigla en inglés) y la CIA estadounidenses.

En el 2008, el Gobierno de Evo Morales expulsó de Bolivia a la agencia antidrogas estadounidense DEA, acusándola de una supuesta injerencia en asuntos internos.

El año pasado, la policía boliviana incautó 26 toneladas de cocaína, cifra inferior en un 8 por ciento a lo decomisado en el 2008.