De una población de 11,2 millones de niños entre 5 y 17 años, el 15,4% está dedicado a alguna actividad laboral, que en algunos casos combina con los estudios, incluyendo labores en el hogar.

La encuesta Nacional de Trabajo Infantil (Enti) revelada por el Dane destaca que en las ciudades labora el 10,7% y en la parte rural el 19,1%.

Jorge Bustamante, director del Dane, aseguró que 1’465.000 niños trabajan en Colombia. Explicó que en las cabeceras se concentra el 10,7% del empleo infantil lo que equivale a 865.000 niños y adolescentes. En la categoría ‘resto’ que incluye áreas rurales, se ubican 593.000 personas.

La más próxima encuesta es de 2009 cuando el trabajo infantil fue de 9,2% y la ampliada era 16,2%.

La rama de actividad que más ocupó a los menores entre 5 y 17 años fue los oficios del hogar. Esto incluye hacer mandados, mercados, limpieza y mantenimiento. Según el Dane, las principales razones para que esta población labore es “poder tener su propio dinero” y también “participar en la actividad económica de la familia”.

Según el informe, las ciudades donde más trabajan los menores de edad en Colombia son Montería (con un 18,1% del total) y Bucaramanga, con 14,4%. En contraste, Santa Marta y Sincelejo son las urbes donde menos se presenta el fenómeno.

Recientemente, el ministro de Trabajo, Rafael Pardo Rueda, aseguró que el Gobierno busca retirar del mercado laboral a 635.000 menores en los próximos dos años.

Bustamante consideró que el crecimiento del trabajo infantil es "una noticia delicada para el país, porque el objetivo de una sociedad en desarrollo es que sus niños no trabajen".

El director del Dane recordó que cerca del 23% de los niños que trabajan no asiste a la escuela, "que también empieza a dejar a una población muy grande, rezagada desde el punto de vista de lo que son las posibilidades de tener mejores oportunidades de empleo y socioeconómicas hacia el futuro".

Por su parte, Camilo Domínguez, director de Protección del Bienestar Familiar, dijo que "estamos muy preocupados, pues es un aumento considerable del 9,2% al 13%".

Indicó que el trabajo infantil en el fondo es un asunto cultural. Resaltó que por lo menos la mitad de los niños empleadores en el país son sus propios papás, y que el trabajo infantil es más rural que urbano y más masculino que femenino, y sobre todo es más asociado a adolescentes que a niños, entre 4 y 14 años.

Se comprometió, junto con el ministerio de Trabajo, a flexibilizar ese mercado laboral, "pero en el fondo lo que tenemos que entender que detrás de ese mercado laboral hay una vulneración de derechos".

Bustamante señaló que el desafío es que la sociedad tiene que hacer un esfuerzo muy grande para que ningún niño esté en el mercado laboral. Recordó que los niños en las ciudades trabajan mayormente en el comercio, y en el campo, en las labores agropecuarias.