Cabo Cañaveral, Florida. El Atlantis será lanzado este viernes al espacio con cuatro tripulantes, comida y otros suministros fundamentales para la Estación Espacial Internacional, en el último vuelo del programa de tres décadas de transbordadores estadounidenses.

Se espera que el despegue atraiga a 750.000 turistas a lugares cercanos a la plataforma de lanzamiento del Atlantis, que llegarán para ver por última vez el caballo de batalla de la NASA elevándose por encima de su torre de humo y fuego.

Pero los curiosos podrían tener que quedarse allí durante el fin de semana, ya que meteorólogos estimaron el miércoles 30% de posibilidades de lluvia, nubosidad y tormentas para el momento del lanzamiento.

La misión de doce días a la estación espacial está entre las más rutinarias de las 134 que la han precedido. Es considerada una póliza de seguro por si las compañías comerciales contratadas para reabastecer la estación a partir del próximo año tuviesen problemas técnicos con sus nuevos cohetes.

"Aunque no parece muy sexy, es una de las batallas más importantes que hemos tenido nunca con la EEI" dijo Mike Suffredini, director del programa de la Estación Espacial Internacional (EEI).

La compañía Space Exploration Technologies, o SpaceX, del empresario Elon Musk, probó con éxito su cápsula Dragon en órbita en diciembre y espera hacerla llegar a la EEI en un segundo vuelo de prueba este año.

La otra nave que Orbital Sciences Corp. está elaborando aún debe ser lanzada al espacio.

Con el retiro de los transbordadores, la estación necesitará suministros regulares de las dos compañías, además de envíos de las naves espaciales de Rusia, Europa y Japón.

El incumplimiento podría forzar a la NASA y sus socios a recortar la tripulación de seis miembros a bordo, lo que afectaría el trabajo que se pueda hacer, ahora que el puesto de avanzada orbital de US$100.000 millones está finalmente abierto a los negocios.

La NASA ha estado construyendo la estación a 354 kilómetros sobre la Tierra durante los últimos once años. Su finalización ha sido el principal motivo por el que Estados Unidos decidió arreglar los transbordadores y retomar los vuelos después del desastre de Columbia en 2003.

Con la estación espacial completa, Estados Unidos quiere utilizar los US$4.000 millones que ha estado gastando cada año en mantener y hacer funcionar los tres transbordadores de la NASA para desarrollar una nueva nave espacial que pueda viajar más allá de la órbita de la estación, donde estas naves no llegan.