Puerto Príncipe. A pocos días de que se cumpla un año del devastador terremoto que asoló a Haití, el país más pobres del hemisferio Occidental, la situación que enfrentan los haitianos sigue siendo desgarradora y ello afecta profundamente a los niños.

Según cifras entregadas la Unicef, actualmente hay 380.000 menores que continúan viviendo en campamentos temporales, donde hay hacinamiento.

Ya antes del sismo del 12 de enero de 2010, Haití tenía una población infantil privada de sus derechos básicos.

De hecho, al ocurrir el desastre sólo la mitad de los pequeños tenía acceso a la educación primaria y sólo una quinta parte llegaba a la secundaria, que sólo era culminada por 2% de los alumnos.

Mientras, uno de cada cinco menores entre cinco y 14 años trabajaba, informó El Tiempo.

La Unicef advierte que actualmente más de la mitad de los cuatro millones de niños haitianos no está asistiendo a la escuela.

Además sufren debido a la falta de agua limpia y una atención sanitaria adecuada, indicó BBC Mundo.

El organismo propone que hay que invertir en el país no sólo pensando en aliviar la emergencia, sino también en el largo plazo.