Santiago. Los trayectos de larga distancia siguen siendo habituales a pesar del progreso de las prácticas de trabajo flexible. Según Regus, operadora mundial de espacios de trabajo, el 20% de los trabajadores emplea más de 90 minutos cada día en el trayecto de ida y vuelta al trabajo, mientras que en Chile esta cifra es de 17%.

Regus también afirma que el auto es con mucho el medio de transporte más habitual en todo el mundo (64%).

Michael Turner, vicepresidente de Regus en Latinoamérica, comentó que "mientras los ciudadanos esperan a que el gobierno de Sebastián Piñera revise el sistema de transporte público de Santiago, es decepcionante ver a tantos trabajadores que día tras día quedan atascados en las carreteras a las horas punta, cuando podrían estar en otro sitio empleando ese tiempo de forma más placentera y productiva".

"Para evitar los efectos perjudiciales que tiene el trayecto de y hasta el trabajo en la salud y en la moral del personal, algunas empresas están introduciendo prácticas de trabajo flexibles y buscando soluciones que permitan a sus empleados trabajar más cerca de casa. El teletrabajo y el trabajo flexible pueden resultar un descanso bien merecido en la rutina semanal de transporte, además de traducirse en ahorros de espacio de oficina y de costos de mantenimiento", agregó.

El uso del auto en Chile está dentro del promedio mundial (62%). Los otros medios de transporte más usados para ir a trabajar son el tren (10% de los encuestados) y caminar (otro 9%). Entre los menos utilizados destaca la moto, con tan sólo 1% de personas que la usa normalmente.

Otro de los perjuicios que tienen que sufrir los trabajadores es el costo del transporte. Mientras que una media del 7% de los trabajadores de todo el mundo gasta como mínimo el 10% de su salario en el transporte, en Chile este gasto supone el 4% del salario anual.

No obstante, el 7% de los encuestados dice gastar como mínimo el 10% de su salario anual  en el transporte, mientras que el 21% indica que dicho gasto se sitúa entre 5% y 10%.

En vista de los estudios médicos que revelan que la tensión producida por el transporte hasta el trabajo puede dar lugar a un aumento de la presión sanguínea, a problemas musculoesqueléticos, a un aumento de la agresividad y a efectos adversos en el rendimiento cognitivo, Regus estudia regularmente el alcance del transporte entre el millón de personas que conforman su base de datos de clientes.