Quito. El volcán Tungurahua, situado en el centro de Ecuador, entró este viernes en un nuevo proceso de erupción, con la emisión de grandes columnas de ceniza y una nube ardiente, lo que obligó a las autoridades a evacuar poblaciones aledañas y cerrar uno de sus aeropuertos.

El volcán, cuyo nombre en quichua significa "Garganta de Fuego" y está en la provincia de Tungurahua a unos 130 kilómetros al sudeste de Quito, registra actividades eruptivas desde 1999, con repetidos procesos que llegaron a su máxima intensidad en el 2006 y 2008.

"Tenemos un sistema abierto con una columna eruptiva que sube unos 10 kilómetros con flujos piroclásticos (nubes de gas, ceniza y rocas incandescentes), lo cual se denomina una erupción en curso", dijo Hugo Yepes, director del Instituto Geofísico, a periodistas.

Autoridades cerraron por varias horas el aeropuerto de la ciudad porteña de Guayaquil por la abundante caída de ceniza que cubrió la pista y se modificaron algunas rutas desde la terminal aérea de Quito.

El nuevo proceso del volcán Tungurahua comenzó en la mañana del viernes, cuando se escuchó un fuerte ruido que alertó a las poblaciones aledañas y obligó a las autoridades a adoptar medidas de seguridad.

La erupción del Tungurahua, de unos 5.020 metros de altura, provocó un fuerte movimiento del suelo e hizo vibrar ventanales de modestas casas de la zona, según el reporte del Instituto Geofísico.

En cinco comunidades cercanas al volcán se evacuaron a unas 500 familias. La población de Baños, frecuentada por turistas nacionales y extranjeros, también fue trasladada pero de manera voluntaria, según informaron las autoridades.

"Por el momento vamos a mantener la alerta amarilla en la zona", dijo el alcalde de Penipe, Fausto Chunata, al señalar que en la noche se podrían realizar nuevas evacuaciones.

Cierran aeropuerto.  Este nuevo proceso es el segundo mayor en magnitud que registra el Tungurahua desde octubre de 1999.

La ceniza comenzó a caer en algunas provincias de la costa del país y en Guayaquil se agudizó con el paso de las horas, lo que obligó a cerrar temporalmente el aeropuerto de la ciudad, con gran flujo de tránsito de pasajeros.

El director de la Aviación Civil, Fernando Guerrero, confirmó a Reuters que el cierre del aeropuerto no implicó una cancelación de vuelos, ya que estos se redireccionaron a Quito y Manta.

El aeropuerto reabrirá cuando concluyan las tareas de limpieza de la pista, que quedó totalmente cubierta por la ceniza.

Mientras que en la capital ecuatoriana se modificaron algunas rutas aéreas locales y la de Lima-Quito.

Las acciones fueron adoptadas pese a que el volcán comenzó a registrar una disminución en sus niveles de actividad, aunque la alerta entre las autoridades persistía.

El Tungurahua es uno de los ochos volcanes que son considerados activos en Ecuador.