Madrid. El Tribunal Constitucional de España rechazó reconocer a Cataluña como nación y dictaminó que el catalán no tiene preferencia sobre el castellano como la lengua en la región, en una sentencia divulgada el viernes que aclaró aspectos conflictivos del Estatuto de Cataluña.

La sentencia, en la que participaron 10 magistrados de los cuales cinco expresaron desacuerdo con parte de la misma, recogió que la Carta Magna sólo reconoce a la nación española como una unidad indivisible.

"La Constitución no conoce otra que la nación española", según el texto de la sentencia, de 881 páginas, que resuelve un recurso planteado en el 2006 por el Partido Popular para que fueran revisados puntos considerados inconstitucionales en el Estatut aprobado en referendo y en los parlamentos catalán y español ese mismo año.

El texto establece que el término "nación" presente en el preámbulo del Estatut no tiene eficacia jurídica puesto que es algo "incompatible y contradictorio" con la "unidad e indivisibilidad" de la nación española.

Respecto a la obligatoriedad de conocer el catalán para quienes vivan en la comunidad, como recogía el Estatut en su artículo 6.2, la sentencia aclaró que "no es jurídicamente exigible con carácter generalizado", de acuerdo al texto.

Según el Tribunal Constitucional, se puede considerar al catalán como de uso normal en las instituciones públicas, pero no entiende que se le dé un carácter preferente frente al castellano.

"Toda lengua oficial es lengua de uso normal por y ante el poder público", recogió el texto. "El castellano no puede dejar de ser lengua vehicular y de aprendizaje", agregó.

La sentencia anuló total o parcialmente 14 artículos, entre ellos el que establecía el catalán como lengua "preferente" en los organismos públicos, el que ampliaba las competencias fiscales de Cataluña o algunos referidos al poder judicial.

"Un texto muy extenso como es esta sentencia dará lugar a muchas interpretaciones políticas, académicas (..) con visiones y perspectivas muy importantes", dijo el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, en citas recogidas por la emisora radial RNE.

La sentencia del Tribunal Constitucional dijo que es perfectamente legítimo que los catalanes puedan identificarse con una realidad cultural, histórica, geográfica y lingüística propia, pero eso no da validez jurídica al término "nación".

"Los símbolos nacionales son los propios de una nacionalidad, sin pretensión, por ello, de competencia o contradicción con los símbolos de la nación española", aclaró.

En materia fiscal, dictaminó que Cataluña no puede decidir cuánto aporta a las arcas del Estado, puesto que corresponde a éste fijar el esfuerzo fiscal que cada Comunidad Autónoma aporta al fondo solidario.

El descontento por lo que ha sido entendido en Cataluña como un recorte del Estatut será expresado el sábado en Barcelona en una manifestación que se espera sea multitudinaria bajo el lema "Som una nació, nosaltres decidim" (Somos una nación, nosotros decidimos).

Está previsto que asista el presidente de la Generalitat, José Montilla, y destacados dirigentes catalanes.