Santiago. “Hoy Bolivia reivindica, propugna y comienza a construir lo que hemos d enominado un Estado plurinacional, una economía social comunitaria y un proceso de descentralización del poder bajo la forma de las autonomías departamentales, indígenas y regionales. Es un Estado complejo”, afirmó el Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Álvaro García Linera este jueves durante una conferencia magistral en la sede de la CEPAL en Santiago.

La autoridad boliviana ofreció una charla sobre Poder, Estado y Socialismo en la Bolivia Contemporánea en la que abordó lo que se entiende por Estado, su papel en el desarrollo y el proceso de transformaciones estructurales en Bolivia desde la asunción del Presidente Evo Morales en 2006. García Linera fue recibido en la sede de la Cepal por la Secretaria Ejecutiva de la Comisión, Alicia Bárcena, y el Director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO-Chile), Andrés Solimano.

En su conferencia, el Vicepresidente boliviano abordó las distintas perspectivas hoy en discusión sobre el papel del Estado y su relación con instituciones y mecanismos supraestatales que restringen las decisiones y las políticas nacionales en los ámbitos de la economía, las finanzas y las definiciones jurídicas, entre otros.

“¿Es posible apostar a un modelo de desarrollo económico que le devuelva al Estado mayor capacidad de obtención de recursos para distribuir y garantizar salud, educación, transporte y servicios básicos a sus ciudadanos?” se planteó García Linera. “Son temas estructurales que no han sido resueltos en Bolivia en los últimos 180 años […] No por casualidad la CEPAL reivindica un Estado fuerte para trabajar los temas de la igualdad”.

En su presentación ante la conferencia, Alicia Bárcena señaló que el Estado tiene un rol decisivo en corregir la desigualdad. “Para ello es necesario dotar al Estado de mayor capacidad para redistribuir recursos y promover la igualdad. Se trata de un Estado de bienestar y no de un Estado subsidiario, que avance hacia una estructura tributaria y un sistema de transferencias que privilegie la solidaridad social”, dijo.

“La evidencia muestra – agregó - que ‘el Estado latinoamericano y caribeño’ ha sido muchas veces lento, burocrático, poco profesionalizado y, en no pocas ocasiones, capturado por intereses privados o corporativos. Ese no es el Estado que nos sirve. Nuestra propuesta requiere un Estado que interviene para redistribuir, regular y fiscalizar pero con vistas a igualar. Para ello, se requiere entonces un fuerte énfasis en la reforma y la modernización del Estado: un Estado democrático, transparente y que rinde cuentas”.

Sin embargo, apuntó García Linera, algunos sostienen que los Estados están en un proceso gradual de extinción, de la mano de una supuesta creciente autorregulación de los mercados y de la construcción de mecanismos supraestatales.

Otros plantean que los Estados no han perdido su importancia como mecanismos de cohesión territorial, dijo, pero “esto deja de lado el hecho de que hay una serie de mecanismos que se mueven al margen de los Estados y hacen que ciertas decisiones económicas, políticas y jurídicas ya no dependan de ellos, como el precio de los recursos naturales y los alimentos”, dijo García Linera.

“Entonces no estamos ni ante la supresión del papel de los Estados, ni de un congelamiento de la lógica soberana de los Estados. Estamos asistiendo a un proceso de mutación de los procesos de soberanía política,” afirmó. Tras describir lo que definió como las principales fallas estructurales históricas en Bolivia, García Linera delineó los logros en igualdad social, económica, jurídica y política en su país.

“Hoy nos sentimos muy orgullosos de reivindicar esta dimensión igualitaria de nuestro país. Reivindicamos la importancia del Estado, pero no un Estado asfixiante, sino uno con un régimen económico plural, que sigue trabajando con la empresa privada y los mercados externos, pero también cuidando la demanda interna y los derechos de nuestros ciudadanos,” dijo.