Para el vicepresidente Danilo Astori, “nadie en el Frente Amplio, nadie, cree en la tesis del derrame, esto es: que la prosperidad y el crecimiento que está viviendo el país trae naturalmente consigo una mejora en la distribución de la riqueza”.

En diálogo con El Observador, Astori señaló que en su fuerza política “todos” están “de acuerdo” en que la distribución de la riqueza “debe lograrse con políticas públicas definidas expresamente para contribuir a alcanzar ese objetivo”. Según él, “en esas políticas públicas hay un instrumento que en el mundo, no solo en Uruguay, ha demostrado ser el más eficaz, y es el denominado gasto público social”.

El vicepresidente sostiene que el gasto público social “hay que dedicarlo a abrir oportunidades estructurales, profundas, como son el acceso a una educación de calidad, el progreso científico y tecnológico, mejores condiciones de salud, la asistencia a la familia, a la niñez, a la adolescencia”.

Astori advierte, sin embargo, que estas acciones “tienen un período de maduración muy largo”, que “no se puede pretender que en un período de gobierno, y a veces ni siquiera en dos, haya cambios muy profundos desde este punto de vista”, y que –por el contrario– “esto requiere paciencia y sobre todo saber que acá no hay atajos y que cuando se encuentra un camino que conduce precisamente al logro de estos objetivos hay que confirmarlo, hay que darle sostenibilidad”.

Según el jerarca, para que haya un gasto público social eficaz “el país tiene que tener un crecimiento sostenido, porque si no el gasto público va a flaquear, y en lugar de conseguir los objetivos trazados probablemente se consigan los efectos absolutamente contrarios”. Y reiteró: “Sin atajos”, ya que “cuando se confirma un camino de este tipo lo peor que se puede hacer es cambiarlo. Lo peor. Porque eso es un retroceso que conduce a efectos contrarios a los que se pretende”.

Consultado sobre lo que se ha señalado en los últimos días por integrantes de la coalición de izquierda, referido a la brecha entre pobres y ricos en el país, Astori indicó que “no es cierto” que el ingreso “se esté concentrando en el país cada vez más”, y que “desde hace tres años está ocurriendo exactamente lo contrario”.

El vicepresidente entiende que “la distribución del ingreso está mejorando y cuando se dice que se amplió la brecha (ingreso que están captando los sectores de mayor nivel medio de ingresos y los que captan los sectores de menor nivel medio de ingresos) no se está diciendo la verdad. No es correcto. Es exactamente al revés”.

En lo que refiere a los cambios tributarios que se plantean desde el Frente Amplio, Astori sostiene que “el sistema tributario es, ante todo, un sistema”, y que “no se puede toquetear por afuera”. Según él, “si se desean realizar cambios al sistema hay que realizarlos como sistema, que tiene objetivos y equilibrios internos”.

Para Astori, “los objetivos son tres: el primero equidad, esto es coherencia con la capacidad contributiva de la población; el segundo eficiencia, cada vez menos impuestos e impuestos absolutamente sólidos, recaudables, sin evasión o con la menor evasión posible, y el tercer objetivo es el estímulo a la inversión productiva”. El vicepresidente advierte que “el sistema tributario tiene equilibrios internos” y que “no se pueden proponer cosas que no se pueden hacer”. “Hay que actuar con responsabilidad fiscal”, sentenció.

Según dijo, “si se propone un impuesto, hay que tener la certeza de que ese impuesto va a funcionar”. Consultado sobre si el Poder Ejecutivo tiene previsto aplicar detracciones a las exportaciones, Astori indicó que “no está en consideración” del gobierno esta medida.

“No digo que se rechaza, digo que no está en consideración y repito que cualquier cambio tributario hay que hacerlo a la luz de todo el sistema tributario”, sostuvo. En lo que respecta a la rebaja de dos puntos del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que proyecta el gobierno, Astori recordó que cuando se presentó el sistema tributario que rige actualmente se “incluía una línea fundamental” como es “reducir el peso de los impuestos indirectos, que son los más injustos de todos”. Y “eso es lo que vamos a hacer con el IVA”, señaló. Desde la cartera de Economía se estudia bajar el IVA de 22% a 20% para la franjas de menores ingresos de la sociedad.