"Lo estamos evaluando", respondió Tillerson, al ser consultado sobre versiones que indican que Estados Unidos podría cerrar su embajada en Cuba, después de que se diera a conocer que algunos diplomáticos sufrieron allí leves lesiones cerebrales o permanente pérdida de la audición debido a supuestos ataques sónicos.

Presunto "ataque acústico".- Estados Unidos aseguró en agosto que 16 estadounidenses de "la comunidad de la embajada" en Cuba habían sufrido síntomas por un presunto y misterioso "ataque acústico".

Desde entonces, el Departamento de Estado ha ampliado esa cifra a 21 "empleados gubernamentales" estadounidenses, cuyos informes médicos hablan de lesión cerebral traumática leve y pérdida de audición, según la Asociación del Servicio Diplomático Estadounidense.

Según la CNN, en algunos ataques "una sofisticada arma sónica" se activó dentro o fuera de las residencias de los diplomáticos y les provocó "sensaciones físicas inmediatas que incluían náuseas, dolor de cabeza y pérdida de audición", mientras que en otros casos se escuchó "un ruido" alto y ensordecedor.