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Por qué las finanzas personales no sólo son cosa de adultos
Martes, Mayo 22, 2018 - 11:00

Los expertos en el tema, en combinación con pedagogos y maestros de primaria tienen el panorama claro acerca de las causas y del objetivo para impartir una asignatura basada en Finanzas Personales.

Por Gabriel Rovayo. Se dice que los niños son los mejores maestros, pero también son los mejores alumnos. En el caso de las finanzas personales no es la excepción. Y muchos países del mundo, como Malasia, están ya incluyendo una asignatura de Finanzas Personales para Niños, en las escuelas de educación básica. ¿Por qué un país como este haría algo así? se preguntarán. Porque la tasa de declaraciones de bancarrota en ese país es muy grande. Se estima que entre 2013 y 2017 se dieron un promedio de 55 declaraciones de este tipo a diario. Y la mayoría, por no decir todos los casos, se debían a la imposibilidad de asumir las deudas adquiridas. Algo que con conocimientos básicos de finanzas personales puede prevenirse.

De manera que el Gobierno de ese país, intenta a través de esta nueva enseñanza entre los infantes, prevenir su futura ruina. Sin embargo, es importante aclarar que Malasia no fue el primer país en institucionalizar las lecciones de Finanzas Personales entre los escolares. De hecho, las escuelas de Shanghai han ido incorporando la educación financiera de manera obligatoria en sus programas, desde la década de los 70. Y actualmente es una asignatura regular en primaria y secundaria. Además, el 20% de sus secundarias han abierto cursos opcionales de Finanzas para sus alumnos.

Y ejemplos como estos empiezan a replicarse en varios países como Perú. Sobre todo porque, lo que se aprende en la niñez permanece como un hábito en la edad adulta.

Los expertos en el tema, en combinación con pedagogos y maestros de primaria tienen el panorama claro acerca de las causas y del objetivo para impartir una asignatura basada en Finanzas Personales. Pero lo verdaderamente importante es qué es lo que los niños deben aprender acerca de este asunto.

Veamos algunos consejos básicos para padres y maestros:

  • Es recomendable enseñarles a los niños la diferencia entre las necesidades y los deseos, para así poder establecer límites entre aquellas cosas que realmente necesitan y aquellas que se desean comprar porque sí.
  • Es importante que conozcan el valor y el precio de las cosas, por ejemplo, cuando van al supermercado, es oportuno poner ejemplos y comparar precios y márgenes de ahorro al comprar un producto u otro.
  • A los padres se les aconseja que (como en todo lo concerniente a la educación de los niños) apliquen la táctica del ejemplo. Es decir, mostrarles a nuestros hijos de qué manera ahorramos, y (evitando victimizarnos) comentar cuando compremos algo, cuánto tiempo nos tomó haber juntado el dinero para hacerlo. Para que así puedan conocer la dimensión del valor del dinero y aprendan a usarlo de manera conveniente para ellos.
  • Abrir una cuenta infantil. En  la mayoría de los bancos existen cuentas diseñadas especialmente para los pequeños de la casa. De ser posible, abramos una cuenta de ahorros para los niños poniendo una meta al llegar a ahorrar  una cierta cantidad. Así mismo, incentivémoslos a incrementar el ahorro y disminuir los gastos.
  • Enseñándoles a invertir. Tanto en clase como en casa siempre es posible organizar un sistema en el cual ellos otorguen una cantidad de sus ahorros a un fondo. Si esperan una semana, se les devolverá esa cantidad más un rendimiento extra. Aunque no lo hagan formalmente en un banco, al realizar este ejercicio con ellos, aprenderán que el esperar antes de gastar una cantidad de dinero, puede traerles un mayor beneficio.
  • Ojo con el aprovechamiento de los recursos. Al hablar de ahorro no nos limitemos al dinero. A los chicos debemos explicarles también cómo el ahorro de recursos, como la electricidad o el agua es un ahorro económico en el presente y una inversión en su futuro.
  • Lleven un registro de ingresos y gastos. Una vez que el niño empiece la aventura  de ahorrar, hay que enseñarle a llevar un registro de sus operaciones financieras en un cuaderno, algo similar a un estado de cuenta. Cada que aporte o retire dinero, deberá anotarlo con la fecha. Así podrá controlar su dinero. Compras bien pensadas.
  • En el caso de los padres, aunque es aconsejable respetar sus decisiones en cuanto a lo que quiera comprar con el dinero fruto de su ahorro es inversiones, es importante orientar sus compras. Por ejemplo que tome en cuenta la duración del objeto, si requiere mantenimiento y algunas características que denoten calidad. Así aprenderá a elegir lo que más le conviene.

**Gabriel Rovayo es PhD y CEO de EFQM – South America Pacific**

FOTO: PEXELS.COM

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AméricaEconomía.com