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¿Por qué se arma Chile?
Lunes, Febrero 22, 2010 - 15:57

El gobierno chileno haría una contribución invalorable al equilibrio emocional de muchos peruanos (y a nuestra relación bilateral), si derogase la Ley Reservada del Cobre.

Cuando explicoen mis clases de Maestría la razón por qué no son convincentes las hipótesis deconflicto con Chile -que algunos esgrimen en el Perú-, al final de laexposición todo vuelve al punto de origen: y sí es así, suelen preguntar losalumnos, entonces, ¿por qué se arma Chile?

La respuesta queles ofrezco tiene cuatro partes:

La primera hacereferencia a la hipótesis de conflicto que hasta hace un par de décadas barajabael Estado chileno: si, por ejemplo, Argentina y Chile hubiesen entrado enguerra a fines de los 70, por el diferendo en torno al canal de Beagle, ¿quéhubiese impedido que los gobiernos de Bolivia y Perú aprovechasen esacircunstancia para recuperar los territorios que perdieron durante la Guerra del Pacífico? Enotras palabras, durante décadas Chile destinó al gasto en Defensa unaproporción mayor de su economía que los países vecinos, por que preveía laposibilidad de enfrentar a los tres simultáneamente.  Pero si bien esa hipótesis fue verosímilalguna vez, es claro que ya no lo es. Volvemos por ende a la pregunta inicial:¿por qué se arma Chile?

Una segunda ydescarnada respuesta sería, “porque puede”: precisamente porque su economía hasido la de mejor desempeño en la región en las últimas décadas, el Estadochileno puede destinar al gasto en Defensa sumas que están fuera del alcance desus vecinos.

Ahora bien, quepueda no quiere decir que deba: esos recursos adicionales podrían destinarse,por ejemplo, a objetivos sociales. A este respecto, el eslogan que corearon losescolares chilenos durante las marchas de protesta en 2008, fue sintomático: “elcobre por los cielos, la educación por los suelos”. Lo cual parecía una alusióna la “Ley Reservada del Cobre”, que destina al gasto en armamento el 10% de lasexportaciones de la empresa estatal Codelco (que exporta cobre, metal cuyoprecio internacional se llegó a multiplicar por siete en la última década).

Más de una vezse ha planteado en Chile la necesidad de derogar la norma o bien destinar losrecursos del cobre a la inversión social, pero hasta hoy sin resultado. Y esonos lleva a la tercera razón por la que Chile destina tantos recursos al gastoen Defensa: por el poder que las Fuerzas Armadas y sus aliados civiles ejercendentro del sistema político (recordemos, por ejemplo, que la Ley Reservada del Cobre fueaprobada durante la dictadura de Pinochet).

La cuarta razónpor la que Chile tiene un nivel de gasto en Defensa superior al de sus vecinoses, precisamente, por que quiere asegurarse de tener una ventaja militar indiscutiblesobre algunos de ellos. Por ejemplo, si en las elecciones de 2006 OllantaHumala hubiese sido elegido presidente, podría haberse producido el siguienteescenario: Bolivia y el Perú no sólo habrían compartido una demanda territorialfrente a Chile, sino además una posible actitud irredentista en relación a esepaís, ciertas afinidades políticas, y el respaldo del gobierno venezolano. Enese contexto, desde la perspectiva chilena, su amplia superioridad militarhubiese sido la mejor garantía de que, pese a las previsibles salvas retóricas,la sangre no habría de llegar al río. Es decir, su potencial militar habría cumplidouna función disuasiva.

Sin embargo,cuando culmino esa explicación algunos alumnos menean la cabeza con incredulidad.Y claro, la argumentación precedente se basa en la premisa de que, si bienChile tiene la capacidad necesaria para lanzar con éxito una ofensiva militar contrael Perú, no tiene la intención de hacerlo. ¿Pero qué pasaría si la estimaciónsobre las intenciones de Chile resultara equivocada?

El gobiernochileno haría una contribución invalorable al equilibrio emocional de muchosperuanos (y a nuestra relación bilateral), si derogase la Ley Reservada del Cobre.