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Proteína asesina cardiovascular es explorada por investigadores
Jueves, Junio 1, 2017 - 10:03

La lipoproteína poco conocida, es responsable de muchos casos de enfermedades del corazón y otras enfermedades cardiovasculares.

La investigación de la descomposición molecular de una lipoproteína "asesina" poco conocida, responsable de muchos casos de enfermedades del corazón y otras enfermedades cardiovasculares, ha dado a los científicos de la Universidad de Otago nuevas percepciones sobre cómo es metabolizada por el cuerpo.

En un reciente artículo publicado en la revista internacional Circulation Research, la profesora Sally McCormick y sus colegas muestran cómo los hígados de las personas procesan la lipoproteína (a), o Lp (a), y envían parte de ella a sus corrientes sanguíneas.

Tener altos niveles de esta lipoproteína rica en colesterol en la sangre se sabe que es un claro factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares (ECV), dice el profesor McCormick.

Se sabe que los niveles de Lp (a), independientemente de otros factores de riesgo cardiaco, son un predictor fiable de ECV. Los estudios en poblaciones europeas muestran que el 20% de la población general tiene un nivel elevado de Lp (a) que duplica su riesgo de desarrollar ECV. La situación es peor si se encuentra en el 5% de la población con niveles extremadamente altos, ya que estas personas se enfrentan a un riesgo de tres a cuatro veces".

"Se ha demostrado que Lp (a) tiene muchas propiedades que promueven la ECV, incluyendo propiedades inflamatorias, promotoras del crecimiento y coágulos sanguíneos, pero hasta ahora no sabemos mucho sobre cómo se metaboliza en el hígado, el tejido principal que lo elimina del torrente sanguíneo", dice.

Ahora, el equipo de investigación de Otago ha identificado los receptores en el hígado responsables de la eliminación de la lipoproteína y que parte de la molécula de Lp (a) es reciclada y re-secretada del hígado después de la captación.

"Este trabajo nos proporciona objetivos potenciales con los que se pueden reducir los niveles de Lp (a) y reducir el riesgo de enfermedad cardíaca", dice el profesor McCormick.

Autores

University of Otago