Ésa es la cantidad de tazas de café que podrían no prepararse este año si se confirma que la cosecha brasileña de café bajará de 55 millones a 45 millones de sacos. La predicción podría resultar exagerada si se toma en cuenta que la falsificación del café es universal. Cebada, soja, trigo, arroz, porotos y hasta semillas de açaí se usan para hacerlo cundir. Por suerte, un grupo de científicos de la Universidad de Londrina anunció que acaba de crear un test para detectar el engaño.