Lunes en Múnich, martes en Nueva York, miércoles otra vez en Madrid. Así son las semanas del español Francisco González. Con 69 años, 18 de ellos como CEO en Argentaria y luego el BBVA, la vida de este banquero no se detiene nunca. Fanático del golf y el fútbol, su gran objetivo: posicionar al BBVA en el mundo digital.

- ¿Cómo afectó la crisis al BBVA?

- ¡Hombre! Nos ha golpeado la crisis, como es lógico, porque somos un banco muy grande, pero la hemos vadeado. La hemos pasado sin ningún tipo de asistencia pública, pagando nuestros dividendos, aumentando nuestros colaboradores e invirtiendo muchísimo en tecnología. 

- Usted no estuvo de acuerdo con el rescate a los bancos. ¿Sigue pensando igual?

- Igual. Uno de los grandes problemas de esta crisis ha sido que los Estados han intervenido. Claro, tenían que hacerlo, pero algunos de esos bancos tenían que haber sido liquidados una vez intervenidos, y no fue así. Fueron intervenidos y otra vez traídos al sector privado, aunque muchos de ellos todavía con capital público, y eso al final deja un mal mensaje, porque los tax payers han tenido que pagar toda esa factura y no hemos visto realmente culpables. Yo creo que hay una asignatura pendiente, a nivel general, que es explicar a los ciudadanos qué ha pasado y quiénes han sido los realmente culpables de esta crisis. 

- Denos más detalles sobre la estrategia digital del banco.

- El mundo digital va a ser el gran movimiento disruptivo en muchos sectores, de hecho ya lo ha sido en muchos, como la fotografía, la música, los medios. Creo que el próximo en la fila es la banca. Ello porque el mundo digital lo que hace es hacer cosas de forma más eficiente, o bien dar oportunidad para hacer cosas que antes no se hacían. Ambas aplican a la banca, pues podemos hacer cosas que hacemos ahora de forma mucho más eficiente, tanto en costos como en experiencia del cliente. Podemos ampliar la cartera de productos y pasar paulatinamente a no sólo ofrecer productos financieros, sino también productos no financieros basados en la información.

- ¿Cómo han ido construyendo esta estrategia? 

- Para vivir en un mundo digital hace falta una casa digital. ¿Cómo es una casa digital? Una casa tiene los cimientos, que en nuestro caso son las plataformas. Luego tienes los pisos, que son, en nuestro caso, los procesos, los productos, el talento y la cultura corporativa; y luego tenemos el tejado, y allí están los canales. 

- Hasta ahora casi todo el mundo ha trabajado en los canales. 

- Así es. Los bancos que tienen la posibilidad de trabajar en el mundo virtual lo han hecho a través de los canales. Bueno, eso funciona a base de interfaces, y se crea una ilusión de que uno trabaja en tiempo real y en el mundo digital, pero no es así. La mayor parte de esos bancos siguen teniendo los cimientos antiguos; lo que yo llamo las plataformas de espaguetis, que nacieron a finales de los 60 y que se han ido parchando a lo largo del tiempo. 

No han trabajado en los pisos, es decir, siguen teniendo estructuras convencionales. Nosotros hemos trabajado en los cimientos. Hace dos meses hemos creado unidades digitales a nivel global y a nivel de país, que son los pisos. Estamos trabajando en los procesos, en los productos y en la parte del tejado (canales). 

Se está configurando una nueva liga que va a estar formada por bancos como el nuestro, que se han transformado (la mayor parte no lo van a hacer y van a desaparecer en el tiempo), y otros nuevos que vienen de la red. Allí estarán los Google o los que tengan que estar, y serán nuevos jugadores. Eso es el mundo digital.

La región

- ¿América Latina aprovechó bien la crisis? 

- Lo ha hecho muy bien. Estamos en América Latina hace 18 años y hemos visto cómo en general todos los países han progresado en términos de democracia, en términos institucionales, en términos macros. Hay una excepción que usted conoce bien (Venezuela), pero han progresado muy bien. Ahora hay un pequeño enfriamiento, sobretodo porque China no está creciendo a los niveles anteriores, pero nada preocupante. 

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- ¿Ve señales de burbuja inmobiliaria en la región?

¡Hombre, como en España no creo! Allí el estallido fue tremendo. Fue una explosión brutal que se veía venir. Y que hay que atribuirlo claramente a una disfunción del mercado como consecuencia de la existencia de cajas de ahorro que no tenían el control del mercado y que hicieron cosas fuera de cualquier planteamiento normal. Lo que está ocurriendo es fruto del desarrollo que estamos viviendo en América Latina en los últimos años; existe una mayor demanda por el acceso a la vivienda que está presionando toda la estructura de precios, pero en absoluto estamos viendo burbujas.

¿Cuál es la estrategia de BBVA para enfrentar la baja bancarización en América Latina?

La estrategia está basada en tres pilares: principios, personas e innovación. Principios tiene que ver con buenas prácticas, en tener relaciones de largo plazo con los clientes, explicarles bien lo que estamos haciendo y tener una creación mutua de valor. Luego, el mundo digital que acabo de explicar va a ser una enorme oportunidad para permitir que muchos clientes puedan trabajar con el sector bancario, porque podemos hacerlo con modelos muy livianos desde el punto de vista operacional. Podemos poner el banco en un smartphone. La otra forma que tenemos de trabajar aparte es la Fundación de Microfinanzas BBVA, a la que hemos dotado con € 200 millones hace seis años. Es una institución sin ánimo de lucro, que trabaja en el mundo de las microfinanzas de verdad, destinando pequeños créditos a personas para que puedan montar un negocio, no para que compren una lavadora o una TV. Tenemos 1,5 millón de clientes en la Fundación y el 59% son mujeres.

¿Qué piensa de la exposición de las empresas de la región en deuda en moneda extranjera?

En México no veo ningún problema. Me parece que es un país muy vibrante, con una estabilidad enorme desde el punto de vista macro, con un gran liderazgo político en este momento y con reformas ya hechas, aunque hay que implementarlas. México no tiene ningún problema de endeudamiento o divisas. En el caso de Brasil y los demás países de América Latina tampoco vemos problema. Con el crecimiento los mercados financieros se han ido desarrollando, y eso significa que cada vez más empresas pueden encontrar más recursos en sus propias monedas. El ejemplo del Perú con el mercado hipotecario es tremendo. Hace 10 años el 100% de las hipotecas se otorgaban en dólares y hoy es sólo del 40%.

¿Hasta cuándo piensa que durará este período de liquidez?

Ésa es la gran pregunta. ¡Quién sabe! El famoso tapering está allí y claramente hay una liquidez tremenda en el mercado a nivel global, unos tipos históricamente bajísimos e inflaciones muy bajas, incluso con amenaza de deflación en algunos mercados. No tengo una respuesta clara. Creo que poco a poco los tipos de interés a largo plazo deberían subir. Ésa es mi impresión. Creo que puede haber una cierta burbuja en los bonos en general, sobre todo en los de largo plazo, pues los tipos son realmente muy bajos.

¿Qué papel juega América Latina en la estrategia de crecimiento de BBVA para los próximos años?

- Estamos demostrando con hechos que estamos interesados en América Latina y Estados Unidos. En América Latina estamos invirtiendo US$6.000 millones. De ellos, US$3.500 millones en México en el período 2013-2016, y US$2.500 millones en Colombia y el Perú. Eso es mucho dinero. Creemos que América desde el norte hasta Buenos Aires tiene un gran futuro.

¿Cómo ve a Perú?

Francamente, bien. Creo que el presidente Ollanta está haciendo un trabajo muy bueno. Lo que ha hecho su gobierno es convertir al Perú en un país muy bien percibido desde el punto de vista del inversor. Cuando el Estado regula al mercado bien, para que no haya abusos, eso tiene muy buenos resultados; pero cuando uno se olvida del mercado y quiere hacer una política populista, pues ya sabemos lo que pasa. Yo creo que el presidente Humala ha sido muy realista, ha llevado a su país de una forma muy pragmática y los resultados están allí.

En Chile acaban de anunciar una reforma tributaria que ha causado muchas críticas.

Yo sé que hay mucho debate en Chile sobre esto, pero nuestra percepción sobre Chile es que ha crecido muy bien, funcionan las instituciones, el sistema bancario es muy competitivo y allí queremos crecer. No ha cambiado nuestra visión de largo plazo. Michelle Bachelet ha sido presidenta anteriormente. Claro, hay matices, pero nuestra percepción no cambia.

¿Venezuela es un caso perdido mientras esté Maduro o el régimen chavista?

Se trata de un gran país. Confiamos mucho en Venezuela y los venezolanos. Sé que hay problemas, pero, repito, somos inversores de largo plazo. A largo plazo los países encuentran su camino y resuelven sus problemas.

¿Qué retos tiene la banca en América Latina?

El reto general es la digitalización, el pasar a modelos de negocios más eficientes, a ampliar la relación con los clientes de forma más conveniente y eso lo da el mundo digital. Eso aplica a cualquier país. Quizá poniendo el zoom en América Latina tenemos que trabajar más en la inclusión financiera. Intentar atraer a más clientes que están fuera del mundo bancario y estar fuera del mundo bancario significa estar fuera de muchas oportunidades. Muchas veces parece que trabajando en la economía informal es lo mejor, porque se pagan menos impuestos, pero eso al final no va en beneficio de nadie. Cuanta más gente se incorpora al sistema bancario, hay más transparencia y posibilidades para todo el mundo.