De los 40 millones de habitantes que viven en Centroamérica sólo un millón tienen acceso a banda ancha. Una penetración muy por debajo del promedio latinoamericano. Por ello, el istmo se está transformando en uno de los principales campos de batalla de los operadores de telecomunicaciones de la región, pues la demanda latente puede generar crecimiento a una velocidad inusitada. “La llegada de nuevos competidores y las nuevas herramientas de ventas como paquetes de productos y financiamiento llevarán a Centroamérica a crecer muy por sobre el promedio latinoamericano”, dice José Magaña, de la consultora especializada Pyramid Research. “Estos avances conducirán a que 1,65 millón de conexiones de banda ancha se agreguen durante el período 2009-2014”. Según el último Barómetro de Cisco, Chile es el país que tiene la más alta penetración en la región con 10,4%, mientras que Brasil es el que aporta más conectados: 11,5 millones.