Apocas cuadras del mayor centro financiero del mundo una fauna variopinta de mimos, artistas callejeros y desempleados de distinta procedencia cantan y danzan en señal de protesta. Son los seguidores del movimiento Ocupa Wall Street que, desde el 17 de septiembre, intentan llamar la atención hacia los excesos del capitalismo financiero y la desigualdad en la mayor economía del mundo. Eso entre otras cosas.

Septiembre de 2011 ha sido una especie de déjà vu de hace exactos tres años, cuando la burbuja financiera del siglo XXI explotó, sumiendo al mundo en su mayor recesión desde 1930. Cuán fuerte será la recaída es un tema de disputa entre economistas y expertos. Y lo que resulta menos predecible aún es el impacto social y político de una eventual nueva recesión. Occupa Wall Street no será precisamente la toma de la Bastilla; carece del arrastre y organización de los Indignados españoles o israelíes, o de los estudiantes secundarios y universitarios que exigen educación gratuita en Chile, pero es una muestra de la clase de inquietud que comienza a manifestarse en EE.UU. Según el último ránking de la revista Forbes, 50 de las 400 personas más ricas del país residen en Nueva York, y su fortuna combinada asciende a US$ 211.000 millones. Poco más de la mitad del plan de estímulo fiscal anunciado a comienzos de mes por el presidente Barack Obama con el fin de impulsar la creación de empleos.

Un estudio del prestigioso think tank Brookings señala que solo 16 de las 100 principales áreas metropolitanas del país han recuperado al menos la mitad de los empleos perdidos durante la recesión. Regiones prósperas como el sur y el oeste del país ahora tienen más desempleo que el norte. Cabe recordar que un mes después del crash de octubre de 2008 Barack Obama ganó las elecciones. ¿Podrá repetirlo con este panorama? En el sitio de predicciones y apuestas intrade.com el público le asignaba a fines de septiembre una posibilidad de 48,6% de lograrlo. Y este porcentaje viene cayendo sistemáticamente desde su peak de popularidad en mayor, después de la eliminación de Osama Bin Laden. La buena noticia (o mala, dependiendo de donde se le mire) es que aún lleva la delantera a sus rivales: 21,7% para Mitt Rommey y tan sólo 10% para el gobernador de Texas, Rick Perry.

Una que tiene clara su apuesta es Lilian Pollak, anciana de 96 años que vino a dar su apoyo a los manifestantes de Wall Street en reclamo a “las guerras sin fin” que ha visto a lo largo de toda su vida como ciudadana estadounidense.