DIJIMOS: Del lado brasileño de la frontera se acumulan partidas de caramelos, chocolates y bidets; del lado argentino, autos. Los dos mayores socios del Mercosur llevan meses trenzados en acusaciones recíprocas de proteccionismo. Aunque no alcancen a amenazar el futuro del bloque, ponen una nota de incertidumbre acerca de su verdadero alcance (“Ese niño llamado Mercosur”,  AméricaEconomía N° 400).

LO NUEVO: El conflicto argentino-brasileño todavía da que hablar. Según el diario Clarín de Argentina, las trabas que actualmente están aplicando ambas naciones no sólo están afectando negativamente la industria automotriz, química y molinera, sino también a los propios trabajadores, los cuales han debido enfrentar el recorte de horas extra, la cesantía y el anticipo de vacaciones.