Si usted escucha que un tal Paul David Hewson ha hecho una inversión con tanta inteligencia (y suerte) que, en un año y nueve meses, ganó casi US$800 millones; seguramente pensará que se trata de un avezado profesional de un fondo de inversión o algún émulo de George Soros que ha puesto todas sus fichas en la burbuja del oro. Si, además, le cuentan que canta, imaginará que hace un karaoke en su mansión de los Hamptons, en EE.UU., jugando a rockear con sus amigos durante los fines de semana. Pero no, el buen Paul es nada menos que Bono, quien acaba de terminar una gira planetaria con su banda: U2.

Y el dinero ganado proviene de la empresa Elevation Partners, que le pertenece. En noviembre de 2009 ésta compró un grupo de acciones de Facebook, en el mercado secundario, por US$210 millones. Desde entonces la valuación de la red social se ha disparado tanto, que elevó la cotización a US$975 millones. Dado que ella no se negocia en bolsa, la valuación proviene de la venta que hizo, en agosto, la compañía de marketing Interpublic Group del 0,2% de sus acciones (poseía el 0,4%) en US$ 133 millones, con lo cual la cotización de Facebook se estableció en US$ 65.000 millones.

Pero no todo es tan bueno para el artista. La bonanza ha despertado la envidia y se han difundido mundialmente noticias falsas sobre una enfermedad cardiaca, a la vez que US Securities and Exchange Commission está investigando las transacciones de acciones de Facebook y Twitter en el mercado secundario que, Vivek Wadhwa, investigador asociado en la Harvard Law School, definió sin medias tintas: “Bienvenidos al Salvaje, Salvaje Oeste”.